domingo, 7 de mayo de 2017

QUICHÉ CARBONARA

Es mes está siendo en casa el mes de las quichés, esta ultima semana hemos andado bastante liados y las quichés son una opción es perfecta para tener siempre algo de comida preparada de la que poder tirar en caso necesario.

En esta ocasión hemos optado por la clásica quiché carbonara que aparte de no requerir apenas elaboración, es una mezcla que gusta a todo el mundo y permite comerla tanto fría como templada por lo que te saca de cualquier apuro.

INGREDIENTES
un redondo de masa brisa o masa quebrada fresca
150/200 gr de bacon
media cebolla grande
150/200 gramos de portobellos
100 mililitros de nata para cocinar
3 huevos
100 gramos de queso para fundir
50 gramos de queso parmesano rallado
media cucharadita de nuez moscada

ELABORACIÓN

Ponemos a pre calentar el horno a 200/250 y, mientras, procedemos a colocar la masa brisa en el molde que utilizaremos para el horno (yo he utilizado uno de silicona que para mi gusto va bastante mejor a la hora de desmoldar y además evita tener que engrasar el molde con mantequilla).

Estiraremos bien la masa por todo el molde y pincharemos con ayuda del tenedor la masa para que al meterla al horno se nos hinche demasiado. Con tenerla unos 10/15 minutos para que coja algo de color y dureza será más que suficiente, la sacaremos y dejaremos enfriar mientras preparamos la mezcla.

Limpiaremos los portobellos, los trocearemos y los salteamos en la sartén con unas gotas de aceite y una pizca de sal.

Una vez tenemos la masa de la quiché dorada y los portobellos listos procederemos a rellenar el fondo de la quiché (no hace falta que sean trozos minúsculos basta con que tengan una medida de 3 o 4 cm) y dejemos 2 o tres mitades para decorar la quiché.

Picaremos la cebolla y la saltearemos unos minutos también, hasta que se ponga transparente. Cuando loas tengamos lista la añadiremos a nuestro relleno de la quiché. Una vez hayamos echado toda la mezcla en el molde, con ayuda de una espátula iremos presionado para que la superficie quede uniforme y lisa. Por ultimo colocaremos los filetes de bacon sin cocinar y cubriremos el relleno.

En un bol batiremos los huevos y añadiremos la nata, tenemos que batir hasta que se hayan integrado perfectamente los dos ingredientes, después verteremos encima de la quiché.

Ya solo nos faltará echar el queso, primero el queso para gratinar y después el queso parmesano. Colocaremos encima los portobellos que hayamos reservado para adornar.

Volveremos a meter el molde en el horno y dejaremos hacer unos 30/40 minutos a unos 170/180 grados, es importante ir vigilando la quiché de vez en cuando, en cuanto veamos que esta cuajada será el momento de sacarla.

Buena semana,
C

jueves, 4 de mayo de 2017

BOLAS DE PATATA Y ATUN

Mayo es uno de los meses que menos me gustan del año, nos venden en la tele que florece la vida, los pájaros cantan y que hasta el sol brilla incuso más. Y a mí, que soy alérgica a todo lo que existe, respira, se mueve o se deja llevar por el viento en estas fechas, mayo me resulta sin duda un mes horrible para hacer cualquier cosa que no requiera estar metida entre cuatro paredes y con las ventanas bien cerradas.

Sin embargo, este año, para mi sorpresa y teniendo en cuenta las fechas en las que estamos (que yo debería andar ya cual zombie por la calle) puedo decir que, o se están alineando los astros y mis alergias han desaparecido (desconozco si esto es posible) o este año la temporada está siendo tan floja que ni la estoy notando y eso era algo impensable para mi hasta esta primavera, porque no recuerdo un año que no haya abrazado los pañuelos y los antihistamínicos de marzo a junio.

El caso es, que esta primavera por primera vez en mucho tiempo la estoy disfrutando, pasando tiempo al aire libre y haciendo mil y una cosas que antes, en estas fechas me resultaba muy complicado poder hacer. El encontrarme bien me pone de muy buen humor lo que me tiene muy activa, con ganas de cocinar y hacer mil cosas!

La receta que os proponemos hoy es, como casi todas las del blog, super sencilla y muy sabrosa. Está basada en una receta de mi suegra que yo he modificado ligeramente para adaptarla un poco más a mis gustos. Y así poder utilizarla de centro de mesa cuando vienen visitas, por ahora está siendo todo un éxito!

INGREDIENTES
3 patatas medianas (cocidas)
3 latas de atún en aceite vegetal
3 o 4 ajos medianos
Perejil fresco (un puñadito)
2 huevos
harina
sal
nuez moscada
queso semi curado (rallado)

ELABORACIÓN

Pondremos a cocer las patatas y mientras tanto iremos preparando el resto de ingredientes de nuestras bolas de patata.

En un bol picaremos los ajos, el perejil, añadiremos el queso semi curado y el atún (escurrido), con ayuda de un tenedor iremos desmenuzando todo y procurando que se mezclen bien los ingredientes.

Cuando tengamos las patatas cocidas, las pondremos a escurrir y en cuanto enfríen empezaremos a trabajarlas mezclándolas con los ingredientes que teníamos reservados en el bol. Con el tenedor iremos consiguiendo que la mezcla se convierta en una especie de puré, a poder ser con todos los ingredientes bien integrados. Salaremos y añadiremos media cucharita de café de nuez moscada (al gusto)

Una vez tenemos nuestro puré preparado, con ayuda de una cuchara y nuestras manos iremos formando bolas, pasaremos cada bola primero por harina y después por huevo (al que habremos añadido una pizca de sal al batirlo), de ahí a la sartén a fuego medio. Bastara con que se doren ligeramente por fuera.

Como veis es un plato muy sencillo, preparado con ingredientes que hay siempre en la cocina y que queda muy bien como entrante en una comida.

Buena semana, 
C

martes, 2 de mayo de 2017

QUICHÉ DE ALCACHOFAS Y BACALAO MARINADO

Este puente con la idea de limpiar un poquito la nevera de comida hemos cocinado un montón, para estas fechas nos proponemos siempre en casa vaciar el congelador y a poder ser no tener mucha comida rodando por la nevera, que viene el buen tiempo y lo único que apetece es terracear y largarse el fin de semana a ver mundo y para eso hay que tener lo justito en la nevera.

Decidimos hacer una quiché con lo que teníamos por casa para aprovechar comida que se nos iba a echar a perder. Teníamos hasta arriba la nevera de alcachofas y de bacalao marinado, lo que en mi cabeza no acababa de pegar mucho, pero con las quichés me ocurre siempre, las mejores mezclas las hemos hecho con ingredientes que a priori no pegaban nada de nada entre ellos. Y nos ha vuelto a pasar!

INGREDIENTES
un redondo de masa brisa o masa quebrada fresca
150/200 gr de bacalao marinado o ahumado
media cebolla grande
medio calabacín
100 mililitros de nata para cocinar
3 huevos
100 gramos de queso para fundir
50 gramos de queso parmesano rallado
media cucharadita de nuez moscada

ELABORACIÓN

Ponemos a pre calentar el horno a 200/250 y, mientras, procedemos a colocar la masa brisa en el molde que utilizaremos para el horno (yo he utilizado uno de silicona que para mi gusto va bastante mejor a la hora de desmoldar y además evita tener que engrasar el molde con mantequilla). 

Estiraremos bien la masa por todo el molde y pincharemos con ayuda del tenedor la masa para que al meterla al horno se nos hinche demasiado. Con tenerla unos 10/15 minutos para que coja algo de color y dureza será más que suficiente, la sacaremos y dejaremos enfriar mientras preparamos la mezcla.

Limpiaremos las alcachofas y las coceremos para que estén bien blanditas, una vez las tenemos cocidas y escurridas procederemos a saltearlas unos 10 o 15 minutos en la sartén con unas gotas de aceite, las tendremos lo justo para que se doren una pizca.

Una vez tenemos la masa de la quiché dorada y las alcachofas listas procederemos a partir en trozos las alcachofas para rellenar el fondo de la quiché (no hace falta que sean trozos minúsculos basta con que las cortemos en tiras) y dejemos 2 o tres mitades para decorar la quiché.

Picaremos la cebolla y la saltearemos unos minutos también, hasta que se ponga transparente, haremos lo mismo con el calabacín. Cuando los tengamos listos los añadiremos a nuestro relleno de la quiché. Una vez hayamos echado toda la mezcla en el molde, con ayuda de una espátula iremos presionado para que la superficie quede uniforme y lisa. Por ultimo colocaremos los filetes de bacalao y cubriremos el relleno.

En un bol batiremos los huevos y añadiremos la nata, tenemos que batir hasta que se hayan integrado perfectamente los dos ingredientes, después verteremos encima de la quiché.
Ya solo nos faltará echar el queso, primero el queso para gratinar y después el queso parmesano. Colocaremos encima las alcachofas que hayamos reservado para adornar.

Volveremos a meter el molde en el horno y dejaremos hacer unos 30/40 minutos a unos 170/180 grados, es importante ir vigilando la quiché de vez en cuando, en cuanto veamos que esta cuajada será el momento de sacarla.

Buena semana, 
C