domingo, 7 de mayo de 2017

QUICHÉ CARBONARA

Es mes está siendo en casa el mes de las quichés, esta ultima semana hemos andado bastante liados y las quichés son una opción es perfecta para tener siempre algo de comida preparada de la que poder tirar en caso necesario.

En esta ocasión hemos optado por la clásica quiché carbonara que aparte de no requerir apenas elaboración, es una mezcla que gusta a todo el mundo y permite comerla tanto fría como templada por lo que te saca de cualquier apuro.

INGREDIENTES
un redondo de masa brisa o masa quebrada fresca
150/200 gr de bacon
media cebolla grande
150/200 gramos de portobellos
100 mililitros de nata para cocinar
3 huevos
100 gramos de queso para fundir
50 gramos de queso parmesano rallado
media cucharadita de nuez moscada

ELABORACIÓN

Ponemos a pre calentar el horno a 200/250 y, mientras, procedemos a colocar la masa brisa en el molde que utilizaremos para el horno (yo he utilizado uno de silicona que para mi gusto va bastante mejor a la hora de desmoldar y además evita tener que engrasar el molde con mantequilla).

Estiraremos bien la masa por todo el molde y pincharemos con ayuda del tenedor la masa para que al meterla al horno se nos hinche demasiado. Con tenerla unos 10/15 minutos para que coja algo de color y dureza será más que suficiente, la sacaremos y dejaremos enfriar mientras preparamos la mezcla.

Limpiaremos los portobellos, los trocearemos y los salteamos en la sartén con unas gotas de aceite y una pizca de sal.

Una vez tenemos la masa de la quiché dorada y los portobellos listos procederemos a rellenar el fondo de la quiché (no hace falta que sean trozos minúsculos basta con que tengan una medida de 3 o 4 cm) y dejemos 2 o tres mitades para decorar la quiché.

Picaremos la cebolla y la saltearemos unos minutos también, hasta que se ponga transparente. Cuando loas tengamos lista la añadiremos a nuestro relleno de la quiché. Una vez hayamos echado toda la mezcla en el molde, con ayuda de una espátula iremos presionado para que la superficie quede uniforme y lisa. Por ultimo colocaremos los filetes de bacon sin cocinar y cubriremos el relleno.

En un bol batiremos los huevos y añadiremos la nata, tenemos que batir hasta que se hayan integrado perfectamente los dos ingredientes, después verteremos encima de la quiché.

Ya solo nos faltará echar el queso, primero el queso para gratinar y después el queso parmesano. Colocaremos encima los portobellos que hayamos reservado para adornar.

Volveremos a meter el molde en el horno y dejaremos hacer unos 30/40 minutos a unos 170/180 grados, es importante ir vigilando la quiché de vez en cuando, en cuanto veamos que esta cuajada será el momento de sacarla.

Buena semana,
C

jueves, 4 de mayo de 2017

BOLAS DE PATATA Y ATUN

Mayo es uno de los meses que menos me gustan del año, nos venden en la tele que florece la vida, los pájaros cantan y que hasta el sol brilla incuso más. Y a mí, que soy alérgica a todo lo que existe, respira, se mueve o se deja llevar por el viento en estas fechas, mayo me resulta sin duda un mes horrible para hacer cualquier cosa que no requiera estar metida entre cuatro paredes y con las ventanas bien cerradas.

Sin embargo, este año, para mi sorpresa y teniendo en cuenta las fechas en las que estamos (que yo debería andar ya cual zombie por la calle) puedo decir que, o se están alineando los astros y mis alergias han desaparecido (desconozco si esto es posible) o este año la temporada está siendo tan floja que ni la estoy notando y eso era algo impensable para mi hasta esta primavera, porque no recuerdo un año que no haya abrazado los pañuelos y los antihistamínicos de marzo a junio.

El caso es, que esta primavera por primera vez en mucho tiempo la estoy disfrutando, pasando tiempo al aire libre y haciendo mil y una cosas que antes, en estas fechas me resultaba muy complicado poder hacer. El encontrarme bien me pone de muy buen humor lo que me tiene muy activa, con ganas de cocinar y hacer mil cosas!

La receta que os proponemos hoy es, como casi todas las del blog, super sencilla y muy sabrosa. Está basada en una receta de mi suegra que yo he modificado ligeramente para adaptarla un poco más a mis gustos. Y así poder utilizarla de centro de mesa cuando vienen visitas, por ahora está siendo todo un éxito!

INGREDIENTES
3 patatas medianas (cocidas)
3 latas de atún en aceite vegetal
3 o 4 ajos medianos
Perejil fresco (un puñadito)
2 huevos
harina
sal
nuez moscada
queso semi curado (rallado)

ELABORACIÓN

Pondremos a cocer las patatas y mientras tanto iremos preparando el resto de ingredientes de nuestras bolas de patata.

En un bol picaremos los ajos, el perejil, añadiremos el queso semi curado y el atún (escurrido), con ayuda de un tenedor iremos desmenuzando todo y procurando que se mezclen bien los ingredientes.

Cuando tengamos las patatas cocidas, las pondremos a escurrir y en cuanto enfríen empezaremos a trabajarlas mezclándolas con los ingredientes que teníamos reservados en el bol. Con el tenedor iremos consiguiendo que la mezcla se convierta en una especie de puré, a poder ser con todos los ingredientes bien integrados. Salaremos y añadiremos media cucharita de café de nuez moscada (al gusto)

Una vez tenemos nuestro puré preparado, con ayuda de una cuchara y nuestras manos iremos formando bolas, pasaremos cada bola primero por harina y después por huevo (al que habremos añadido una pizca de sal al batirlo), de ahí a la sartén a fuego medio. Bastara con que se doren ligeramente por fuera.

Como veis es un plato muy sencillo, preparado con ingredientes que hay siempre en la cocina y que queda muy bien como entrante en una comida.

Buena semana, 
C

martes, 2 de mayo de 2017

QUICHÉ DE ALCACHOFAS Y BACALAO MARINADO

Este puente con la idea de limpiar un poquito la nevera de comida hemos cocinado un montón, para estas fechas nos proponemos siempre en casa vaciar el congelador y a poder ser no tener mucha comida rodando por la nevera, que viene el buen tiempo y lo único que apetece es terracear y largarse el fin de semana a ver mundo y para eso hay que tener lo justito en la nevera.

Decidimos hacer una quiché con lo que teníamos por casa para aprovechar comida que se nos iba a echar a perder. Teníamos hasta arriba la nevera de alcachofas y de bacalao marinado, lo que en mi cabeza no acababa de pegar mucho, pero con las quichés me ocurre siempre, las mejores mezclas las hemos hecho con ingredientes que a priori no pegaban nada de nada entre ellos. Y nos ha vuelto a pasar!

INGREDIENTES
un redondo de masa brisa o masa quebrada fresca
150/200 gr de bacalao marinado o ahumado
media cebolla grande
medio calabacín
100 mililitros de nata para cocinar
3 huevos
100 gramos de queso para fundir
50 gramos de queso parmesano rallado
media cucharadita de nuez moscada

ELABORACIÓN

Ponemos a pre calentar el horno a 200/250 y, mientras, procedemos a colocar la masa brisa en el molde que utilizaremos para el horno (yo he utilizado uno de silicona que para mi gusto va bastante mejor a la hora de desmoldar y además evita tener que engrasar el molde con mantequilla). 

Estiraremos bien la masa por todo el molde y pincharemos con ayuda del tenedor la masa para que al meterla al horno se nos hinche demasiado. Con tenerla unos 10/15 minutos para que coja algo de color y dureza será más que suficiente, la sacaremos y dejaremos enfriar mientras preparamos la mezcla.

Limpiaremos las alcachofas y las coceremos para que estén bien blanditas, una vez las tenemos cocidas y escurridas procederemos a saltearlas unos 10 o 15 minutos en la sartén con unas gotas de aceite, las tendremos lo justo para que se doren una pizca.

Una vez tenemos la masa de la quiché dorada y las alcachofas listas procederemos a partir en trozos las alcachofas para rellenar el fondo de la quiché (no hace falta que sean trozos minúsculos basta con que las cortemos en tiras) y dejemos 2 o tres mitades para decorar la quiché.

Picaremos la cebolla y la saltearemos unos minutos también, hasta que se ponga transparente, haremos lo mismo con el calabacín. Cuando los tengamos listos los añadiremos a nuestro relleno de la quiché. Una vez hayamos echado toda la mezcla en el molde, con ayuda de una espátula iremos presionado para que la superficie quede uniforme y lisa. Por ultimo colocaremos los filetes de bacalao y cubriremos el relleno.

En un bol batiremos los huevos y añadiremos la nata, tenemos que batir hasta que se hayan integrado perfectamente los dos ingredientes, después verteremos encima de la quiché.
Ya solo nos faltará echar el queso, primero el queso para gratinar y después el queso parmesano. Colocaremos encima las alcachofas que hayamos reservado para adornar.

Volveremos a meter el molde en el horno y dejaremos hacer unos 30/40 minutos a unos 170/180 grados, es importante ir vigilando la quiché de vez en cuando, en cuanto veamos que esta cuajada será el momento de sacarla.

Buena semana, 
C

lunes, 17 de abril de 2017

REFLEXIONES PRIMAVERALES

”Al nacer era el hombre más rico del mundo, pero al morir seré el más pobre.
Gastaré todo lo que tengo en viajar por todo el mundo, en buenas conversaciones, en dormir solo, y en dormir acompañado, aprender cosas nuevas y perfeccionar las que ya conozco.
Como ves, el hombre más rico del mundo nace cada segundo, porque la riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo.
Y no tienes más remedio que gastarlo, así que gástalo bien“

Si hubiera un ranking de super anuncios, para mí, el top de los top sería este de Martini porque concentra en cinco minutos de anuncio mi forma de ver la vida.

Y es que para mí la riqueza no se mide en cuanto dinero tienes en la cartera sino en cómo disfrutas de tu tiempo, con tu pareja, tus amigos, tu familia o incluso en soledad, eso es ser rico de verdad porque no hay mayor riqueza que disfrutar de tu tiempo con la gente que quieres.

Por eso, a veces, no logro entender que exista gente por el mundo tan vacía que su único pasatiempo sea hablar mal de cualquier parroquiano que se cruce en su camino, así, sin motivo, sin excusa, lo que viene siendo gratuitamente, diría que incluso la felicidad ajena les enferma.

Últimamente he aprendido que, en la vida, por encima de todo hay que disfrutar de lo que se tiene en cada momento, que hay que exprimir cada día como si fuera el ultimo y que nunca es tarde para hacer nuevos amigos, que hay gente que se cruza en tu vida y te la pone patas arriba con dos conversaciones y tres cervezas y que cuando eso pasa ya no hay vuelta atrás porque son tu gente y matarías por ellos.

He aprendido que quién menos te lo esperas te sorprende con una sonrisa y que hay gente muy pequeña que te busca para hacerte daño. Que los abusones de la vida no solo estaban en el colegio, que también crecen, se hacen adultos, y siguen necesitando atacar en manada porque cuando están solos meten el rabo entre las piernas. Y que en la vida, como en todo, hay que tener paciencia porque a veces la gacela se mea en la cara del león.

Que la vida en general es dura pero que más dura puede hacerse aún y que a pesar de todo, al tiempo hay que ponerle buena cara porque si nos entristecemos nos encogemos y acabamos consumidos como las velas. 

Y que cuanto más pasa el tiempo más entiendo aquello de que que en la vida “hay que ser feliz aunque sea solo por joder…” 

Buena semana,
C

domingo, 12 de febrero de 2017

LABAN BILJIAR: SALSA ÁRABE DE YOGUR Y PEPINO

Hemos recibido varios correos electrónicos en los que nos preguntáis por la salsa de yogur y pepino con la que acompañábamos la receta de Falafel que publicábamos hace unos días y, aquí la tenéis.


He de decir que existen mil y una variantes de ella a lo largo y ancho de Internet. Esta salsa de yogur y pepino es muy fácil de preparar y va muy bien como aliño en muchos platos (sean de cocina árabe o no) por lo que siempre os sacará de algún apuro. Nosotros por ejemplo la hemos probado también como aliño de ensaladas y es una salsa super agradable y ligera que les va muy bien.

La podéis utilizar para acompañar muchos platos árabes ya que está muy presente en su gastronomía, de entre ellos va estupendamente con el falafel y los shawarmas, pero vamos, que se puede utilizar con casi cualquier cosa que se coma en pan de pita. 

Es una salsa que se encuentra tan extendida que la podéis encontrar en otras muchas culturas como la griega o la rumana con pequeñas variantes en sus ingredientes.


INGREDIENTES
2 yogures naturales 
zumo de un limón
1 ajo
sal
pimienta negra 
varias hojas de hierbabuena fresca (al gusto) 
1 pepino pequeño 
media cucharada sopera de tahina 

ELABORACIÓN

Esta salsa es super fácil de hacer y lo mejor de todo es que no requiere de preparación ninguna, su único requisito es que se sirva bien fresquita. 

En el vaso de la batidora colocamos el yogur, el ajo pelado y troceado, un pepino pequeño troceado, el zumo de limón, la tahina y la hierbabuena. 

Si no os resulta agradable el sabor a pepino lo podéis obviar ya que hay variantes de esta receta que no lo incorporan aunque para mi gusto sin ella pierde un poco su sabor característico.

Lo batimos todo junto. Es el momento de probar la salsa y añadir la sal y la pimienta al gusto. Batiremos por una última vez y esta listo para servir, se puede usar tanto como salsa como simplemente a modo de bebida.

Buena semana,
C

jueves, 9 de febrero de 2017

MUHAMMARA o MHAMMARA

Buenos días!

En casa seguimos con nuestro recetario de recetas árabes! Hoy os presentamos una de esas fantásticas cremas que hacen las delicias de todos por su intenso sabor y que no es otra cosa que una especie de Hummus picante hecho básicamente con pimientos rojos y nueces. 

La Muhammara o Mhammara es una salsa o crema originaria de Aleppo (Siria) y es muy apreciada en la cocina árabe en general por lo que hoy en día es bastante frecuente encontrarla en cualquier restaurante de cocina árabe. Es una receta muy fácil y rápida de hacer que no deja indiferente a nadie. Tiene el punto justo de exótica ya que no lleva tantas especias como otras cremas árabes por lo que suele gustar a todo el mundo y además la puedes preparar en cualquier momento pues sus ingredientes son muy comunes en la cocina mediterránea por lo que casi siempre los tenemos a mano en casa.

Como en el caso de otras cremas árabes, es un plato que queda muy bien de centro de mesa si tenemos visitas en casa ya que cunde una barbaridad y además servida bien fresquita esta crema entra sola.

INGREDIENTES
300 gr. de pimientos asados 
1 diente de ajo (grande)
1 taza de nueces (unos 150 gr.) 
2 cucharadas soperas de pan rallado
zumo de medio limón
1 cucharadita de café de comino molido 
1/2 cucharadita de café de cayena molida
unas muescas de pimienta negra 
sal 
aceite de oliva 

ELABORACIÓN

Para preparar esta receta yo siempre utilizo pimientos asados de los que venden ya preparados en tiras en el super. Por supuesto que se pueden usar naturales asados en casa pero la verdad es que por el precio que tienen los ya preparados no merece casi la pena ni encender el horno y el sabor es prácticamente el mismo.

En el vaso de la batidora pondremos los pimientos escurridos, el zumo de medio limón (yo normalmente le añado un poquito más, casi el de un limón entero, pero va en gustos), un ajo grande troceado y dos cucharadas soperas de pan rallado, reservamos y nos ponemos a preparar las nueces.

En una sartén con dos gotas de aceite echamos las nueces crudas y a fuego muy bajo (unos 5 o 10 minutos) tostamos las nueces, retiramos en cuanto estén un poquito doradas y las añadimos al vaso de la batidora con el resto de ingredientes que teníamos reservados y lo picamos todo junto, veremos que nos va quedando una crema espesa (si la queremos más espesa aún solo tenemos que añadir más nueces).

Ahora que ya tenemos la base de la crema es el momento de añadir los ingredientes que nos faltan, el comino, la pimienta, la cayena y una cucharadita de café de sal, lo mezclamos todo bien con nuestra crema y probamos la mezcla, si está a nuestro gusto añadimos una buena chorrada de aceite de oliva y batimos por una última vez. Si no, podemos añadir de poco en poco pequeñas proporciones de zumo de limón, de sal o de especias hasta que el sabor de la crema esté a nuestro gusto, eso sí, nos tiene que quedar una crema densa.


El truco fundamental de esta crema consiste en dejarla reposar en la nevera al menos 3 o 4 horas para que haya enfriado y los sabores se hayan intensificado, de hecho si la preparáis de un día para otro pasa como con el Hummus, su sabor es muchísimo más intenso y está más buena.

En casa solemos acompañar esta crema de verduritas troceadas (zanahorias, apio etc) pero el pan de pita es lo que más se suele utilizar. Para presentarla simplemente tenéis que colocarla en un plato llano haciendo pequeños círculos, añadir unas gotas de aceite de oliva y salpicar con algunas nueces.

Como ya hemos dicho es una crema que da muchísimo juego y es muy sabrosa para acompañarla como plato central para compartir pero también combina genial como salsa para carnes a la brasa, queda a vuestra elección.

Buena semana,
C

miércoles, 8 de febrero de 2017

FALAFEL

El Falafel es una de las recetas más famosas del Medio Oriente y su base, como en la mayoría de las recetas árabes, es la legumbre, en este caso el garbanzo aunque en algunos países árabes como Egipto se prepara con habas.

Este plato siempre ha sido una de mis asignaturas pendientes dentro de la cocina árabe porque por un lado me encanta y por otro me resulta muy trabajoso de preparar así que lo suelo hacer en muy pocas ocasiones.

La receta que os proponemos hoy como todas las que hemos subido hasta ahora de comida árabe (ver nuestra receta de Hummus Sirio) es casera y tiene origen Sirio, por lo que si vais a comer a un restaurante Libanes o a un Turco seguramente su falafel no tendrá el mismo sabor ya que incorpora más especias.

En este caso hemos tenido que realizar pequeñas adaptaciones para que su preparación sea más fácil de hacer y, sobre todo, menos trabajosa puesto que es una receta para la que en realidad no se utiliza la batidora sino que los ingredientes se pican a mano con ayuda de una cuchara o un tenedor.

INGREDIENTES 
(40 croquetas)

500 gramos de garbanzos secos (poner a remojo la noche anterior)
2 cebollas grandes troceadas
1 taza de perejil fresco
4 cucharaditas de café de Kisfara o media taza de cilantro fresco
6 dientes de ajo
4 cucharaditas de café de comino molido
pan rallado 
1 cucharada sopera de bicarbonato (yo le he puesto un sobre de levadura porque salen más esponjosos)
sal (al gusto)
1 par de muescas de pimienta negra
media cucharada de cayena molida (opcional)
aceite de oliva

ELABORACIÓN

La noche anterior lavaremos y echaremos a remojo los garbanzos, ojo que hay que ponerlos con bastante agua. El garbanzo es una legumbre que cuando se hidrata absorbe mucha agua durante las primeras horas por lo que hay que estar pendiente de que no se nos queden secos

Al día siguiente escurriremos los garbanzos y empezaremos a trabajar con ellos, yo como he dicho he tirado de batidora, ya que es más cómodo y rápido, pero para quien tenga paciencia y tiempo es recomendable hacer la pasta a mano, el sabor y la textura son totalmente distintos y a mí personalmente me gusta más que triturados.

Pasaremos por la batidora los garbanzos (sin cocer), las cebollas, los ajos, el perejil, el cilantro y añadiremos progresivamente agua según nos la pida la mezcla. Debe quedarnos una pasta que sea espesa y fácilmente moldeable.

Una vez tenemos todo picado es el momento de darle nuestro “toque”, añadiremos el comino molido, la pimienta negra, la cayena molida, y el bicarbonato. Por último salaremos la pasta también al gusto, es importante ir probándola para ver si nos quedamos cortos de alguna de las especias o de sal.

Dejaremos reposar la mezcla al menos cuatro o cinco horas.

Pasado el tiempo de reposo será el momento de ponernos a hacer las mini croquetas. Notaremos que la pasta se ha puesto mucho más consistente y pegajosa, aun así yo normalmente necesito añadirle un poco de pan rallado (al gusto) antes de pasarlas por harina y freírlas, si tenemos que añadir pan rallado volver a probar la mezcla, absorbe mucho la sal y podemos correr el riesgo de que nos queden unas croquetas bastante sosas.

Con ayuda de una cuchara (sopera), tengo comprobado que es más o menos la medida exacta, procederemos a hacer pequeñas pelotas, las aplastaremos un poco y las pasaremos por harina antes de freírlas.

El modo de freírlas es como el de una croqueta normal, abundante aceite caliente pero a fuego medio/bajo para que se nos hagan por dentro y no se nos quemen por fuera.

Es un plato que se suele servir caliente pero a mí personalmente frio también me encanta, la verdad es que lo comería de cualquier manera!!!

Con estas cantidades salen unas 40 croquetas, por lo que o tenéis muchos invitados en casa o con lo que llenan es imposible que os comáis todas de golpe. Lo ideal es hacerlas y congelar para después para ir sacando cuando se quiera.

Si las vais a congelar debéis hacerlo en crudo, es decir, antes de freírlas. Una vez que las tenéis pasadas por harina simplemente las colocáis de manera separada en un tupper para que no se os peguen y de ahí al congelador. Así, cuando queráis comer un poquito de falafel solo tenéis que sacar la cantidad que queráis y (sin descongelar) freírlas a fuego medio bajo con cuidado de que se os hagan bien por dentro.

El falafel es un plato que da mucho juego ya que aparte de ser muy sano se puede comer de casi cualquier manera, ya sea en bocadillo de pan de pita con un poco de cebolla, tomate y hummus, o acompañado de una estupenda salsa de yogur y pepino que es como nosotros lo hemos preparado esta vez.

Buena semana, 
C

martes, 31 de enero de 2017

MERLUZA A LA VASCA

Nada mejor que cogerse vacaciones para acabar poniéndote mala con la gripe (léase mi ironía, s'il vous plaît). Entre pañuelos y paños de agua helada me he pasado los últimos 4 días!!! Menos mal que, hoy, ya estoy a tope y vengo con una nueva receta bajo el brazo.

Normalmente en casa solemos comer casi siempre el pescado a la plancha, sobretodo por comodidad y rapidez en la cocina, sin embargo de vez en cuando nos gusta prepararlo guisado, en salsas se conserva mucho mejor una vez preparado y cambiamos un poco nuestras rutinas.

La verdad es que un plato riquísimo, que cunde un montón y además es muy fácil de preparar.

INGREDIENTES
(4 personas)
4 rodajas de merluza 
10 langostinos
10 almejas
4 espárragos
2 huevos duros
4 cucharadas de harina
1 litro de caldo de pescado
aceite de oliva
5 dientes de ajo
1 guindilla
1 par de ramas de perejil fresco (picado)
sal
1 par de muescas de pimienta negra
1/2 litro de vino blanco (seco)
mucha paciencia y unas cuantas risas

ELABORACIÓN

Comenzamos echando una chorrada generosa de aceite en una sartén, a fuego medio, cuando veamos que está caliente añadimos los ajos pelados (fileteados) y los dejamos dorar durante un par de minutos. Será el momento de añadir la harina de poco en poco, la dejaremos dorar y procedemos a echar igualmente de poco en poco el caldo de pescado y el vino blanco, salpimentamos al gusto y dejamos que cueza durante unos (15/20 minutos en función de la potencia del fuego) la idea es que la salsa empiece a espesar, para ello hay que remover constantemente y tener mucha paciencia hasta que espesa del todo, una vez la tenemos lista reservamos y seguimos preparando nuestro plato.

Yo he utilizado una cazoleta de barro porque quedaba más vistoso, pero cualquier fuente de horno nos podría servir perfectamente. Encendemos el horno a 250 grados y dejamos pre calentando, mientras, colocamos en la fuente las rodajas de merluza (una por cabeza) echamos por encima la salsa que habíamos reservado y colocamos encima el resto de ingredientes, los langostinos, las almejas, los espárragos y los huevos cocidos partidos por la mitad.


Ya sólo nos queda bajar el calor del horno a 200 grados, y meter la fuente con los ingredientes en la bandeja más baja para que no se nos queme, dejamos hacer durante unos 20 o 25 minutos y la tendremos lista para comer.

Buena semana,
C

lunes, 23 de enero de 2017

ALCACHOFAS GRATINADAS

Si hay algo de lo que nos declaramos fans absolutos en casa es de las alcachofas, son sin duda una de nuestras verduras favoritas y solemos cocinarla todas las semanas, no nos cansamos de comerlas de todas las maneras y formas posibles!

En este caso os proponemos un fantástico plato que aparte de sano y sabroso es muy fácil de preparar y da muchísimo juego como primer plato.

INGREDIENTES
(2 personas)
25 gr. Mantequilla
7 alcachofas grandes
250 cc. leche
3 cucharadas de harina
1 pizca de curry
150 gr. queso emmental
queso rallado
sal
pimienta de colores
nueces picadas (4)
2 portobellos grandes

ELABORACIÓN

Comenzamos limpiando muy bien las alcachofas, para ello quitaremos las hojas externas más duras (sin pasarse que luego si no al cocerlas se nos desharán). Cortamos los tallos y el extremo superior. Una vez las tenemos limpias, las lavaremos bajo el grifo y las pondremos a cocer en una olla durante unos 15 o 20 minutos con una pizca de sal, lo ideal es ir controlando el grado de cocción, de manera que nos queden bastante tiernas pero sin que lleguen a deshacerse.

Mientras tanto prepararemos una bechamel con la mantequilla, la harina y la leche. A esta bechamel nosotros le hemos añadido a nuestro gusto unas muescas de nuez moscada, pimienta de colores, sal y curry al gusto. Además también le hemos incorporado unas nueces (naturales) picadas y unos trozos de portobello.

Una vez tenemos las bechamel preparada y las alcachofas escurridas y frías para poder trabajarlas comenzaremos a rellenarlas con cuidado. Las meteremos en una bandeja al horno, que habremos pre calentado previamente a unos 250 grados, y dejaremos hacer unos 10  minutos a unos 180/200 de temperatura.

Para finalizar solo nos queda echarles por encima un poco de queso para gratinar, dejar hacer otros 5 o 10 minutos (hasta que veamos que el queso esta dorado) y a comer!!!

Buena semana,
C

lunes, 16 de enero de 2017

PATATAS RELLENAS

Buenos y gélidos días,

En Zaragoza se ha instalado el cierzo y parece que ha venido para quedarse. El domingo como no nos apetecía salir de casa (por miedo a perder alguna de nuestras extremidades…) decidimos que en vez de salir de vermut nos íbamos a dar un homenaje con unas estupendas patatas rellenas que hace un montón que no comíamos.

Nosotros las hemos preparado de beicon y queso y de chorizo y queso azul. Están simplemente riquísimas ya sea como plato único o como en nuestro caso, como acompañamiento para un vermut casero con unas copitas de vino o de champan.

INGREDIENTES
(3 personas)
3 patatas grandes
2 yemas de huevo
75 gramos de mantequilla
75 gramos de beicon en taquitos
50 gramos de chorizo, picante
75 gramos de queso emmental en dados
30 gramos de queso roquefort
Sal
Pimienta de colores
Queso para gratinar (al gusto)

ELABORACIÓN

Comenzaremos lavando bien las patatas bajo el grifo y pondremos a asar en el microondas. Lo normal es tenerlas unos 10 minutos por cada lado, pero todo dependerá del grosor de la patata y de la potencia del microondas, por lo que es recomendable ir tocándolas con el tenedor de vez en cuando hasta que veamos que las tenemos blanditas.

Cuando las tengamos ya asadas, las retiramos del microondas y las dejamos enfriar un poco, es el momento de vaciarlas. Aquí va en gustos, nosotros hemos probado de dos maneras, bien vaciándolas tipo barca (basta con cortar una capa superficial y vaciar con ayuda de una cucharilla de café, o por mitades. Para nosotros es mucho más práctico vaciarlas por mitades puesto que cuando hay que rellenarlas da mucho más juego y en teoría parece que cabe más relleno.

Con independencia de nuestra elección, procederemos a vaciar las patatas con ayuda de una cucharilla de postre (con mucho cuidado de dejar una fina tira de patata con la piel). La pulpa que vamos sacando la guardaremos en un bol donde luego procederemos a mezclarla con otros ingredientes.

Cuando tengamos toda la pulpa en un bol procederemos a aplastarla con ayuda de un tenedor hasta que nos quede una pasta, añadiremos las yemas de huevo e inmediatamente la mantequilla fundida, mezclaremos todo bien, añadiremos el queso emmental y salpimentamos al gusto. Dejaremos reposar nuestra mezcla mientras sofreímos primero el beicon y después el chorizo.

Como vamos a hacer dos tipos de rellenos, pasaremos la mitad del puré que teníamos reservado a otro bol, de manera que una parte de puré la mezclaremos con el chorizo y otra con el beicon. En el bol del chorizo añadiremos el queso roquefort en taquitos.

Es el momento de rellenar las patatas, con mucho cuidado para no romperlas y con ayuda nuevamente de una cucharilla de postre, rellenamos a nuestro gusto.

Ya solo nos queda ponerlas en una bandeja de horno y echar (al gusto) el queso rallado. Colocaremos un dado de mantequilla encima de cada una de ellas y meteremos a gratinar al horno unos 10 minutos.

Buena semana,
C

miércoles, 11 de enero de 2017

ENSALADA "DELICIOSA"

Con la llegada de enero y la vuelta al gimnasio en casa tenemos que ingeniárnoslas para incluir más recetas de pasta en nuestra dieta y que no sean las típicas de macarrones con tomate o con atún.

Nosotros las vamos variando, a veces pasta con alguna salsa concreta y otras en frio tipo ensalada, ideal para comer en un tupper rápidamente en cualquier parte, o tranquilamente en casa, a nuestra elección.

Esta ensalada en concreto nos encanta, solemos prepararla mucho sobre todo en verano ya que es perfecta para llevarla a cualquier parte y se puede comer perfectamente a temperatura ambiente.

Como veréis, la receta que hoy os proponemos es como casi todas las que solemos colgar, muy fáciles y rápidas de preparar. Como plato único es un plato bastante equilibrado y como ensalada de centro combina muy bien con cualquier plato.

INGREDIENTES

4 hojas de lechuga de roble
2 puñados de pasta de colores
1 lata de atún
2 filetes de Salmón marinado (o ahumado)
4 tomates cherry
1 huevo cocido (opcional)
5 hojas de rúcula
4 nueces (picadas)
pimienta negra
sal
aceite

ELABORACIÓN

Comenzamos poniendo a cocer la pasta, salamos ligeramente, y mientras vamos preparando el resto de ingredientes. En un plato colocamos la lechuga de roble cubriendo el fondo del plato, después picamos las nueces, cortamos el salmón y los cherris y los reservamos.

Una vez que tengamos la pasta cocida la ahogaremos en agua fría, y la dejaremos escurriendo hasta que tire el agua, normalmente unos 10/15 min.

Una vez tenemos la pasta escurrida y suelta la pasamos a un bol y mezclamos con el atún y el salmón y removemos para que se mezcle bien, salpimentamos al gusto y añadimos unas gotas de aceite [A mí me gusta utilizar el atún en aceite de oliva porque así no tengo que añadir más aceite, al mezclar la pasta con el atún queda en su punto justo]

Es el momento de pasar la pasta al plato, la colocamos en el centro y decoramos con los cherris, las nueces, la rúcula y el huevo cocido.

Buena semana,
C

lunes, 9 de enero de 2017

ARROZ NEGRO

Hoy os traemos una receta muy fácil para poder preparar arroz negro. En casa somos muy arroceros y solemos aprovechar los viernes/sábados para preparar arroces y paellas ya que solemos tener más tiempo, pero como este viernes comimos con la familia y el sábado nos lo habíamos pasado en las rebajas y habíamos comido además fuera de casa, decidimos que del domingo no pasaba.

Como veréis es una receta muy sencilla de preparar, que no requiere demasiado tiempo y el resultado es simplemente riquísimo.

INGREDIENTES
( 3 personas)
8 puñados de arroz de grano medio (o de arroz de uso común, pero no arroz largo ni aromático)
1 litro de caldo de pescado 
1 sepia mediana (también valen calamares)
4 bolsas de tinta de sepia 
1 cebolla grande 
2 dientes de ajo
1 tomate maduro
hebras de azafrán (al gusto, normalmente unas 5 o 6)
aceite de oliva 
sal
ELABORACIÓN

Comenzamos preparando la sepia/calamar, la trocearemos en dados de unos dos o 3 centímetros de grosor y procederemos a quitarle el agua en una sartén a fuego medio. Una vez la tengamos sin agua, en una sartén limpia añadimos una chorrada de aceite y en cuanto caliente, los trozos de sepia/calamar, ojo, que saltan. Salaremos una pizca y dejaremos hacer hasta que estén dorados que será el momento de retirarlos del fuego y los reservarlos para añadirlos luego a nuestra paella.

Es el momento de preparar el sofrito, en la paellera echa una chorrada generosa de aceite de oliva y cuando empiece a calentar añade la cebolla picada muy fina y los ajos fileteados, deja sofreír unos minutos a fuego medio/bajo hasta que veas que la cebolla empieza a pocharse, es el momento de añadir el tomate troceado y dejar hacer hasta que la mezcla coja un poco de color y veas que el tomate esta frito también.

Una vez tengas el sofrito es el momento de añadir la tinta de sepia, remover todo bien y añadir el arroz para que vaya aromatizando un poco. Dejaremos que se impregne unos minutos y añadiremos el caldo de pescado (muy caliente) y las hebras de azafrán.

Aprovecharemos para ir probando como va nuestra paella de sal y rectificar si es necesario, dejaremos hacer a fuego alto unos cinco minutos, añadiremos los trozos de sepia que teníamos reservados y bajaremos a fuego medio hasta que se termine de hacer, es muy importante no remover el arroz.

Este arroz debe comerse seco, una vez veamos que el agua ya está casi absorbida por completo, apagaremos el fuego, taparemos con una tapadera o un paño de cocina y dejaremos reposar el arroz unos 5 minutos.
Simplemente queda servirlo acompañado de unas rodajas de limón y/o alioli.

TIPS
  • Para que el arroz nos quede en su punto es importante ajustar bien las cantidades de arroz/agua, nosotros tanto hemos usado una paellera de las de 2/3 raciones y para estas proporciones hemos dejado solo medio dedo de la paellera sin cubrir( aproximadamente 2,5 partes de caldo por cada puñado de arroz), el arroz ha salido en su punto y no nos ha hecho falta tener que rectificar de caldo, en cualquier caso ten siempre en cuenta que es mejor tener que añadir agua posteriormente que no ahogar el arroz. Si tienes dudas, mantén el caldo de pescado en una olla (para que se mantenga caliente) y ve añadiendo según veas.
  • Algunos cocineros terminan los arroces en el horno para que la cocción del arroz sea perfecta. Nosotros aún no lo hemos probado, aunque nos queda pendiente para la próxima vez!
Buena semana,
C