viernes, 29 de abril de 2016

MAYO, ERES PERSONA NON GRATA

Mayo es a mí lo que los lunes a Gardfield, o lo que es lo mismo, es un mes que no me gusta nada de nada. Quizás sea porque empieza la temporada de alergia y yo, que soy fina como la purpurina, lo paso francamente mal, c'est la vie mon amie, o que comienza la época de BBC (bodas, bautizos y comuniones) y, literalmente, entro en colapso con tanta celebración.

El otro día me contaba una amiga que este año tiene la friolera de siete bodas, no una, ni dos, ni tres, no, siete bodas como siete soles!!! y todas multitudinarias, de esas en que el mínimo de asistencia se sitúa entre los 150/200 invitados, pero digo yo, si eso ya no es una celebración, es una manifestación clandestina!!! 

Seré rara? será la edad? creo que el problema, en realidad, es que nunca he sido de las de vestido pomposo y flores everywhere, algunas ponen los ojos en blanco con la idea y a mi...a mi me salen sarpullidos, que le vamos a hacer (si alguna vez tengo que tragarme estas palabras, por favor, que nadie me lo recuerde). Que digo yo, con lo bien que se estaría en una playa, rodeada de amig@s, pareos, chanclas y una barra libre de jamón, mojitos y margaritas a discreción...(opción esta bastante impopular entre mis amistades femeninas he de decir, pero que a mi me parece la mega idea del siglo). 

Así una evita volverse completamente crazy el año que se casa, y sí, os lo digo yo, with all my love, darlings, os volvéis completamente locas, no hay nada que desestabilice más a una novia que la falta de control sobre cualquier aspecto de la inminente boda, ya sea vestido, novio, banquete o climatología. 

Y es que desde el mismo día en que tan magno acontecimiento se anuncia al grupo de amigas, todas las frases comienzan con su y acaban con mi "boda", eso, sumado una dieta baja en carbohidratos para entrar en un vestido tres tallas más pequeño, crea un cóctel explosivo que puede llegar a dinamitar hasta las mejores amistades. Mención aparte merecen esos novios que deciden anunciarlo por sorpresa dos o tres meses antes del día D! Ojo, oses no cancelar tus vacaciones en Cancún, que te caerán siete maldiciones gitanas y un baneo de whatsapp de por vida, avisada estas! 

Con suerte la locura dura solo un año, después vuelven los bizcochos, las galletitas caseras, y los cumbayá entorno a una mesa llena de vinos y cervezas, reina la armonía en el grupo de amigas (que lleva en guerra desde la despedida de soltera) y por un tiempo retornará la paz...hasta la siguiente boda... claro está, donde volverán a crearse extrañas alianzas, bandos y hasta clanes que lucharan por preparar la despedida más top del mundo mundial y ser las invitadas más cool de la boda, of course

Buen fin de semana,
C

jueves, 28 de abril de 2016

RISOTTO DE PASTA DE PIÑÓN CON SETAS Y JAMÓN

Good morning!!! Como se nota que se acerca el fin de semana ya y apetece hacer más cosicas. En casa andamos modo medio veraniego ON y eso que la bajada de temperaturas no acompaña para nada todas las cosas que queremos hacer..., no nos va quedar otra que esperar a que vuelva a salir el solazo en Zaragoza.

La receta que publico hoy es un estupendo risotto de pasta, que con unas setas y un poquito de jamón está tremendo,  hace tiempo que vi la receta en un blog y me quedé con la idea pero..., sinceramente no recuerdo en cual así que si alguien al leerme ve que es suya que me lo diga y le enlazo encantada.

INGREDIENTES

una cebolla (picada)
320 gr de pasta tipo piñón 
4 o 5 setas de alpaca grandes
100 gr de jamón serrano
30 gr de mantequilla
70 gr de queso mascarpone
40 gr de queso parmesano (rallado)
aceite de oliva
sal
pimienta negra
romero
vino blanco

Comenzamos poniendo en una olla la mantequilla a fuego medio para que vaya derritiendo lentamente, una vez la tenemos líquida añadimos la cebolla picada y dejamos dorar un poco, añadimos unas muescas de pimienta negra, unos pelines de romero y echamos las setas y el jamón picado, dejamos hacer un par de minutos y regamos con una buena chorrada de vino blanco.


Añadimos rápidamente la pasta y dejamos que absorba un poco el caldo que se ha ido formando, progresivamente iremos añadiendo pequeños cazos de agua caliente a medida que veamos que la pasta va absorbiendo el agua.

Hay que estar muy pendiente pues es fácil que se nos agarre si nos descuidamos, para ello, ayudados de una cuchara de madera, removeremos constantemente el contenido de la olla.

Iremos probando hasta que veamos que la pasta está en su punto, salpimentamos al gusto y una vez veamos que ya está blandita añadiremos el queso mascarpone y dejaremos que funda y quede homogéneo, vamos removiendo con cuidado para que no se nos agarre, bajamos el fuego y ya solo nos falta añadir el parmesano rallado.


Dejamos reposar unos minutos y servimos en un molde, podemos decorar con un poco de perejil como he hecho yo o con unos canónigos, el resultado es simplemente espectacular.

Buena semana,

lunes, 25 de abril de 2016

ALBONDIGAS A LA SIDRA Y FELIZ PRIMAVERA!

Pero que abandonado tenía yo este huerto!!! Entre el colesterol de mi chico y que con el buen tiempo una se pone perra a la hora de cocinar no he actualizado nada de nada estos dos últimos meses.

La receta de hoy son unas sencillas albóndigas a la sidra,  me he puesto manos a la obra ahora que parece que están tan de moda las recetas de albóndigas por los blogs.

He de decir, que para todos aquellos que les guste experimentar con la mezcla de sabores son perfectas, sin embargo para los más clásicos tienen un sabor peculiar al paladar, como agridulce que o gusta un montón o no gusta nada.

 INGREDIENTES

300 gr de carne picada (de cerdo, de pollo, de ternera...)
miga de pan
4 dientes de ajo
perejil picado
2 huevos
una muesca de pimienta negra
sal
aceite
medio limón
harina
una cebolla (picada)
un vaso de sidra
una manzana
mermelada de arándanos

ELABORACIÓN
Comenzamos preparando las albóndigas, picamos el ajo y el perejil, mezclamos con la carne picada, añadimos una muesca de pimienta negra y dejamos reposar un par de horas, pasado este rato en el que ya habrá cogido sabor la carne, procedemos a mezclarla con la miga de pan y el huevo (la miga de pan al gusto, según las queramos más o menos consistentes) , mezclamos bien e intentamos hacer una masa compacta con las manos. Ayudándote del tenedor haz bolitas y pásalas por harina para sellarlas bien al freírlas y tomen cuerpo.


Una vez las tenemos preparadas, procedemos a freírlas en una olla con aceite de oliva a fuego medio, cuando veamos que estas empiezan a tomar color es el momento de retirarlas del fuego. Las sacamos con la rasera y dejamos que escurran.
Mientras tanto y con el mismo aceite que hemos utilizado para freírlas aprovechamos ahora para preparar la salsa, sofreímos la cebolla bien picada y cuando veamos que empieza a pocharse añadimos el zumo de medio limón, sal al gusto y la sidra, removemos durante un rato y dejamos que evapore un poco, cuando vaya por la mitad añadimos unos trozos de manzana, los hacemos un par de minutos y retiramos todo del fuego, dejamos que la mezcla se enfríe y pasamos por la batidora para que nos quede una mezcla suave al paladar.  

En algunas recetas se deja tal cual la mezcla, a mi personalmente me gusta más pasada por la batidora, la presentación queda más bonita y a la hora de comerlas nos ahorramos los tropezones de cebolla por todas partes, que a mi no me gustan nada de nada.


Volvemos a poner las albóndigas en una olla y añadimos por encima la salsa, si nos quedamos cortos añadimos un poco de agua hasta cubrir las albóndigas, cocemos a fuego medio durante unos 15/20 minutos, finalmente añadimos un par de cucharadas de la mermelada de arándanos, y un par de gajos de manzana que nos servirán posteriormente para decorar, dejamos cocer otros 5 minutos y retiramos del fuego, dejamos reposar toda la noche para que tomen el gusto y al día siguiente están listas ya para comer!.

Buena semana,
C