miércoles, 27 de enero de 2016

BLUE MONDAY Y OTRAS SINSUSTANCIAS MODERNAS

Ayer descubrí que hace unos días fue el blue monday, sí, debo estar un poco out últimamente, porque porque palabrita de niño Jesús que desconocía por completo ese concepto y ni me había enterado de tan triste día, he debido vivir en una burbuja estos últimos años.

Por si no tuviéramos ya bastante con todas estas nuevas enfermedades modernas tipo síndrome post vacacional (aún parece que oigo a mi abuela decir; a picar piedra los mandaba yo a todos) ahora se suma una formulita matemática que tomando como referencia nuestros hábitos de consumo nos dice grosso modo que entre el segundo y cuarto lunes de cada mes de enero tenemos que estar tristes porque no podemos consumir, y ojo, que ese lunes concretamente y no otro, es el día más triste del año...perdone? No hay pocas desgracias en este mundo más tristes que no poder comprarte ese bolso tan cuqui que has visto, parafraseando nuevamente a mi difunta abuela... mucha tontería veo yo aquí.

Que enero es un mes más tristoncio que otros, es cierto, sí (tengo una extensa teoría digna de estudio que demuestra que si te va a pasar una desgracia o te van a hacer una putada, queridos míos, eso va a ocurrir siempre en el mes de enero, no otro mes no, enero) y además hace un frío de cojones también, y sí, tenemos la cuenta corriente más roja que un tomate, pero de ahí a hacer un drama de ello...no consumir en enero no deja de ser igual de triste que un julio donde te has vuelto crazy, te has comprado hasta el maniquí de la tienda en rebajas y luego tienes que conformarte en agosto con pasear los modelazos por la plaza de tu pueblo y no en Saint tropez como habrías querido tú, c'est la vie mon amie, es una putada desde luego, pero ni de eso se muere la gente ni es una desgracia tan grande como para que se le dediquen varios espacios televisivos y una entrada de wikipedia a un lunes cualquiera de enero.

Sinceramente, da que pensar que hayamos llegado a un punto en el que no podemos pasar de ir a un restaurante o de compras para quedarnos en casa, ponernos una película y disfrutar la tarde sin gastar un triste euro. Igual deberíamos echar la vista atrás y tomar nota de nuestros padres y abuelos, quizás no tenían grandes lujos pero desde luego parece que eran más felices.

Buena semana,
C

lunes, 11 de enero de 2016

SALTEADO DE BORRAJAS, ALMEJAS Y PIÑONES

 Adiós fin de semana, hola lunes! Cada día me pasan más rápido los fines de semana y eso que este lo hemos tenido movidito, hemos hecho de todo; un poco de bici, un poco de running y hasta ha dado tiempo a  vaguear por casa, mientras Peter apura sus últimos días pre examenes.

Pero bueno, que no todo va ser pendonear y vaguear, que también hemos cocinado un poco. Como buenos aragoneses que somos en estas fechas las acelgas y las borrajas van que vuelan en casa y este fin de semana no iba a ser menos. El domingo aprovechamos y nos dimos un homenaje preparándonos este estupendo plato. Esta forma de cocinar las borrajas es muy típica en Aragón, por aquí las comemos mucho así, sobretodo por estas fechas. Las almejas les dan un toque especial, mi madre a veces incluso añade unos granos de arroz y mi suegra unos trozos de sepia, y en ambos casos están de morirse.

INGREDIENTES

medio kilo de borrajas
14 almejas (unas 7 por cabeza)
4 ajos
media cebolla
sal
2 ramas de perejil picado
aceite de oliva
un dado de mantequilla
2 muescas de pimienta negra
 1 cucharada de harina
un puñado de piñones
una chucharada de zumo de limón
un chorro generoso de vino blanco

Comenzaremos limpiando de hilos las borrajas, las trocearemos y las pondremos a cocer en una olla con una cucharadita pequeña de sal, deberán estar un poco tiernas pero no cocidas del todo!

Una vez tengamos las borrajas las dejaremos en su caldo, ya que este nos servirá para preparar la salsa. Otra opción es aprovechar si tenemos algo de caldo de pescado, para mi gusto salen muy fuertes, sin embargo en su propio jugo de cocción salen ligeras y mantienen su sabor a borraja.

Es el turno de la salsa, las almejas deberemos haberlas puesto un rato antes en agua para que suelten la arena, procederemos a picar la cebolla muy fina y a laminar los ajos, después, en una sartén grande echaremos un par de cucharadas de aceite y a fuego medio dejaremos calentar, añadiremos el taco de mantequilla, dejaremos disolver y añadiremos la cebolla y el ajo. Estaremos pendientes de que los ajos doren y añadiremos una cucharada grande de harina. Dejaremos que se tueste la harina y con ayuda de una cuchara de madera iremos removiendo con cuidado hasta que esté totalmente disuelta, añadiremos un vaso pequeño del caldo de la cocción de las borrajas y echaremos las almejas para que se vayan abriendo.

Una vez que veamos que se están abriendo las almejas, añadiremos el zumo de limón y el chorrito de vino blanco. [Es conveniente que no se nos vaya la mano con las proporciones de limón o de vino ya que se tienen muy poco tiempo en la sartén y tiene que dar tiempo a que se evapore el alcohol.]

Dejaremos hacer la salsa unos minutos y a medida que veamos que se pierde caldo  iremos echando pequeñas cucharadas de caldo de la cocción de las borrajas. [Hay que añadir de poco en poco el caldo y en muy poca cantidad para no aguar la salsa, tiene que ir espesando].


Una vez que tenemos las almejas abiertas y la salsa espesa, añadiremos el perejil picado, removeremos un par de veces para que se mezcle todo bien y añadiremos las borrajas. Rectificaremos de sal si es necesario, dejaremos que la mezcla se funda bien y espese, deberán quedar jugosas pero no caldosas, antes de servir añadiremos por encima un par de muescas de pimienta!

Las serviremos bien calientes y acompañadas de unas buenas tostas de pan. 

Buena semana,
C

jueves, 7 de enero de 2016

CAMARERO, PONGAME UNA DE AMOR...

El otro día me contaba un amigo que está deseando echarse novia, así, como el que va a la pescadería y pide cuarto y mitad de chirlas para la paella..., que últimamente tiene más que nunca esa necesidad de encontrar a alguien que le alegre la patatica y que, así en petit comite, lleva buscando desde hace tiempo, vamos, desde su ultima relación seria hace ya más de 4 años, (y no será porque no ha tenido oportunidades), pero claro, el busca su "amor", no cualquier amor, no, el suyo, ese que le haga estremecerse desde la punta de los pies hasta la raíz del pelo.

Y es que a veces nos centramos tanto en buscar el amor perfecto que por el camino nos perdemos todos esos amores imperfectos que a pesar de que se alejan de nuestro ideal inicial son perfectamente capaces de ser intensos y dejarnos clavados en el suelo con los pelos de punta, no les damos ni una triste oportunidad. Olvidamos que el amor no siempre viene con un lazo, y que igual tampoco nos estremece de los pies a la cabeza pero nos da unas mariposillas en el estómago que te tienes que sentar para no caerte, en ocasiones incluso puede que 1 + 1 acaben siendo tres, cuatro o siete, que nunca se sabe.

El amor es así de puñetero. Mientras los amigos y conocidos encuentran a su media naranja, se casan, tienen niños y comen perdices, tú, que ya has dejado de buscar, que te bebes los días sin pena ni gloria, así, sin proponértelo te has cruzado con un chico requeteguapo en un bar, y oye, cosas de la vida habéis vuelto a coincidir en otro bar y piensas que... quien sabe, igual resulta que es majo y todo, y resulta que lo es, y te invita a una cerveza y empiezas a ver que te hace tilin y tolón y todas las campanas del Pilar! y os dais los teléfonos y seguís quedando y tenéis mil cosas en común y resulta que os habéis perseguido durante años por todos los antros de la ciudad sin encontraros, hasta hoy, y... una cosa lleva a la otra, y un día abres los ojos y resulta que esa casualidad tan casual ahora duerme cada noche a tu lado, te acelera el corazón con solo mirarte y te alegra cada segundo de tu vida, sí, a ti, que solo querías estar a tu aire, comprarte un gato y recorrer el mundo sola a lo Willy Fog.

Así, que sí, Juan, que yo te entiendo, si es amor que sea de verdad, de los que te paralizan y te dejan medio tiesa un buen rato, pero por dios, deja pasar un par de cafés que el amor es rápido pero no tanto.

El caso es que esa conversación me ha hecho recordar un post que leí hace tiempo en el blog de Twist and Shot, y que trata precisamente de esto, de como nos pasamos la vida buscando alguien que tenga ese "je ne sais quoi" especial que nos haga saltar esa chispilla en los ojos, y lo buscamos tan desesperadamente, tan intensamente y con tantas ganas que nosotros mismos nos cerramos puertas, ventanas y la casa entera si hace falta y, misterios de la vida,  cuando dejas de buscar es justo cuando esa persona aparece.

Por eso, como me dijo alguien a mi un día...Juan, "agárrate a la vida y disfruta", que lo mejor está por llegar.

Buena semana,
C

martes, 5 de enero de 2016

FIDEOS CABELLO DE ÁNGEL CON CREMA DE LIMÓN Y RUSTI DE POLLO; COMILONAS Y OTROS QUEHACERES NAVIDEÑOS...


Cómo habéis recibido el año? y la pregunta del millón...os habéis pesado ya?

Nosotros entre gamba y gamba hemos pasado las navidades, y es que si después de las comilonas de estas fechas  te pesas y no has engordado por lo menos 2 kilos, no es navidad. Afortunadamente en casa hemos conseguido mantenernos un poco porque comer hemos comido como jabalís, que solo nos ha faltado vomitar para poder seguir comiendo, al estilo romano!

Por lo demás hemos pasado unos días de lo más geniales, parte en Zaragoza y parte en Montalbán donde hemos aprovechado para ver a la familia de Peter. Nuestra vuelta a Zaragoza ha venido cargada de buenos recuerdos, muchas risas y un montón de regalos! Así de precioso y de original tenían mis suegros montado su árbol de navidad. 

Ayer, con eso de que es tiempo de excesos, nos dimos un último capricho con este platazo de pasta antes de volver la vida sana. La receta que os proponemos viene directa del blog "The Recipe Crayon Box"  que sigo a través de Pinterest y que me encanta. Yo he modificado ligeramente la receta para adaptarla un poco más a mi gusto y el resultado es de DIEZ.

Hacía mil años que no la preparaba ya que la base del plato son los Fideos Cabello de Ángel (que son una especie de espaguetis pero más finos y largos)  y que en Zaragoza cuesta bastante encontrar en su formato largo (Mercadona solo los comercializa en corto (tipo fideo) y...yo que soy rarica tengo en la cabeza metido que no me salen igual de buenos si no, particular que es una oigan!

INGREDIENTES

4 nidos de fideos cabello de Ángel
1 brick de nata pequeño (250 ml)
1 diente de ajo fileteado
el zumo de 2 limones
ralladura de la cáscara de dos limones
mezcla de pimientas
hierbas provenzales
cebolla en polvo
ajo en polvo
dos solomillitos de pollo
un puñado de espinacas frescas
queso parmesano en polvo

Con las proporciones que hemos utilizado salen dos raciones generosas para dos personas o tres si son raciones normales, todo depende de lo tragon que sea cada uno, nosotros que somos de buen comer nos quedamos bastante llenos por lo que para tres personas irá perfecto de cantidad.

Comenzaremos preparando la salsa de limón, fileteamos el ajo, preparamos la ralladura de limón y exprimimos los limones para tener el zumo a mano. En un cazo echamos unas gotas de aceite y dejaremos que caliente a fuego medio, añadiremos el ajo y dejaremos dorar unos dos minutos antes de añadirle la ralladura de limón y el zumo, dejaremos que espese y suba un par de minutos y añadiremos la nata y unas muescas de mezcla de pimientas de colores. Lo tenemos que dejar que espese y la nata suba (haga burbujas, se quita un segundo del fuego para que baje y se vuelve a poner, así varias veces), una vez lo tengamos reservaremos

Nos pondremos ahora con el Rusti de pollo, yo he utilizado unos solomillos finos que teníamos en casa pero se puede hacer con pechugas, pavo etc... el único límite es vuestra imaginación.

En una sartén echaremos una cucharada de aceite y dejaremos que caliente a fuego medio mientras preparamos los solomillos. Los salaremos y echaremos por encima una capa de ajo en polvo, cebolla en polvo, hierbas provenzales y mezcla de pimientas de colores (en la receta original le añaden Páprika, que no es otra cosa que pimentón dulce, yo no se lo he puesto).

Dejaremos hacer los solomillos durante unos minutos a fuego medio/bajo e iremos dándoles vueltas y justo antes de sacarlos subiremos el fuego a fuego alto para que se nos queden bien dorados. Los sacaremos, dejaremos enfriar y después los cortaremos en pequeñas rodajas.

En una cazuela pondremos a cocer los fideos Ángel a fuego medio con una cucharadita de sal, con unos 4 o 5 minutos de cocción suele ser más que suficiente, ya que al ser tan finos están cocidos enseguida. Una vez estén cocidos los pondremos a escurrir y con unas tijeras cortaremos por la mitad con cuidado de no quemarnos. Como veréis, aún cocidos son unos fideos muy finos.

Para terminar pondremos una sartén a fuego medio y echaremos la salsa de limón, dejaremos que caliente un poco y añadiremos los fideos Ángel, después echaremos las espinacas sin cocer troceadas por encima e iremos removiendo. Lo mantendremos al fuego unos dos minutos y finalmente añadiremos las rodajas de solomillo que teníamos reservadas, dejaremos hacer otro par de minutos y añadiremos un poco de perejil picado por encima y unas cucharadas de Parmesano en polvo, con eso lo tenemos ya listo para comer!!!

Buena semana y mejor comienzo de año 2016,
C