viernes, 4 de diciembre de 2015

REFLEXIONES INVERNALES

Oh oh oh no hay que llorar
Que la vida es un carnaval y las penas se van cantando

O eso dice la canción...

Es curioso cómo a veces el no conseguir lo que uno quiere es el mejor golpe de suerte que el destino te puede dar. Quien me lo iba a decir.

El invierno suele ponerme reflexiva siempre, será que se acerca mi cumpleaños y me pongo melancólica o quizás es que caigo en la cuenta de que el año se nos acaba en nada y vienen por delante unos meses en los que el sol va a desaparecer una temporada de las calles, que la vida en invierno se ralentiza en general, la gente sale menos, en Zaragoza hace frío y viento y, a mi (que me parece que tengo más tiempo libre) me da por  hacer balance del año que en breves se nos escapa.

Y es que a lo largo de nuestra vida pasamos por mil y una etapas, tenemos momentos buenos y momentos malos, tiempos de soledad, de pareja y de vuelta a la soledad. Nos decepcionamos, nos ilusionamos y nos reinventamos una y otra vez durante toda nuestra vida. Debemos aceptar que no somos perfectos, que nuestra vida tampoco lo es y que no lo será nunca, pero que la viviremos lo mejor posible, ea! Ese es el primer paso para ser feliz.

Este año para mi ha sido bastante bueno en casi todos los aspectos de mi vida, así que no me puedo quejar. El 2015 es un año que empezó muy mal y que sin embargo esta acabando genial, quien lo habría pensado. Si el año pasado para estas fechas me hubieran dicho el giro que mi vida iba a dar me habría echado a reír a carcajada limpia.

Yo que siempre fui tan individualista, tan de pensar que no se necesita una pareja para realizarse como persona y ser felices cual perdices (gracias Mr Wonderful), ahora, se me antoja que quizás sí necesitamos tener a alguien cerca con el que compartir nuestra vida y por ende nuestra felicidad, siempre que sea la persona adecuada, claro está, besamos demasiadas ranas a lo largo de nuestra vida hasta dar una que merezca la pena.

Y es que en mayor o menor medida al final todos buscamos un compañero para la vida, uno que te acompañe y se beba contigo cada momento del viaje, que te caliente los pies por la noche y coma contigo sopas de cebolla si hace falta. Por eso y por mil cosas más, Gracias Peter.

Feliz Navidad,
C

martes, 1 de diciembre de 2015

SUSHI CASERO: URAMAKIS Y NIGIRIS

Si ayer subíamos la receta de nuestro tartar de atún (que orgullosos estamos de él) hoy toca la de nuestros uramakis y nigiris, que también nos tienen muy contentos. 

Los nigiris no requieren de una destreza particular (bola de arroz con filete de pescado crudo encima) por lo que nos centraremos en la preparación de los uramakis.

Llevábamos un tiempo mirando tiendas con productos para preparar sushi y finalmente el viernes pasado decidimos arrasar en la sección asiática del carrefour y abastecernos bien para preparar una buena cantidad de sushi casero, que el invierno va ser largo y estamos con ganas de cocinear!

Antes de nada, qué utensilios necesitamos?

Nosotros teníamos ya todo (apañada que es una), hay que decir que a mayor calidad de utensilios, mayor facilidad para movernos en la cocina y mejores resultados se consiguen. Me refiero concretamente a los cuchillos, un buen cuchillo es fundamental para lograr los cortes precisos en el pescado (no pueden quedarnos rebordes, hilos o verse cortes irregulares) pero también es cierto que son bastante caros así que si somos principiantes y no sabemos cuando será nuestra próxima vez, lo mejor es ir probando y una vez le hayamos pillado el truco, lanzarnos más adelante a comprar un buen cuchillo. En cualquier caso necesitaremos:

1 buen cuchillo japonés (nos vale también uno que esté muy afilado)
1 esterilla de bambú
papel film
1 fuente grande (a poder ser de madera)
1 cuchara de madera

Con nuestras proporciones salen unas tres o 4 barras de sushi (según carguemos), que son más que suficientes para que coman tres personas. Peter es una máquina de engullir sushi y aún así nos ha sobrado.

INGREDIENTES PARA PREPARAR EL ARROZ

250 gramos de arroz para sushi marca Blue Dragon
3 cucharadas de vinagre de arroz para sushi (si no es específico para sushi le tendremos que añadir azúcar)
sal
400 ml de agua

Comenzaremos lavando varias veces el arroz hasta que nos salga el agua clara, lo escurriremos y en una olla lo pondremos a reposar durante 20 minutos cubriéndolo con agua fría. Cuando hayan pasado los 20 minutos, lo escurriremos y lo pondremos en una olla al fuego, añadiremos los 400 ml de agua y un par de cucharaditas de sal, dejaremos que llegue a ebullición y entonces bajaremos a fuego medio, taparemos con una tapadera y dejaremos hacer unos diez minutos más o hasta que el arroz haya absorbido toda el agua.

Procederemos a extenderlo en una fuente  y con ayuda de la cuchara de madera haremos pequeños surcos para que se aireé, procederemos a añadir las tres cucharadas de vinagre y mezclaremos todo bien. Dejaremos que se enfríe para poder empezar a trabajar con él.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO DE URAMAKIS

 alga nori
medio pepino
medio aguacate
salmón
atún
palito de cangrejo
bacalao
sésamo blanco/negro

Todo relleno lleva la misma base hecha de pepino y aguacate, lo único que cambia es el pescado que le pongamos que ya es a elección nuestra, para nosotros quizás los más sabrosos son siempre los de salmón y atún.

A la hora de comprar nosotros preferimos siempre el pescado fresco aunque luego lo congelemos para quedarnos tranquilos. Sacándolo con tiempo suficiente del congelador no hay ningún problema para poder trabajarlo con el cuchillo.


Con el cuchillo bien afilado cortaremos finas tiras, de un centímetro de grosor como máximo, de pepino, aguacate y el pescado de nuestra elección. Ojo, que deberemos tener en cuenta que nuestro relleno debe llevar una tira de cada uno de los ingredientes, es decir, una tira de pepino, una de aguacate y una del pescado que queramos.

Una vez tengamos todos nuestros los ingredientes preparados será el momento de montar los rollos de uramakis, este tipo de sushi tiene la peculiaridad de que lleva el alga nori por dentro en vez de por fuera como ocurre en el maki y aunque no lo parezca a simple vista es bastante fácil de preparar.

Comenzaremos extendiendo nuestra esterilla, colocaremos un trozo de papel film encima, echaremos unas gotas de agua para que el arroz no se nos pegue (deberemos tener cerca un bol con agua para ir mojándonos las manos regularmente) de ese modo podremos trabajar con más comodidad.

Paso 1: esterilla extendida, encima papel film ligeramente húmedo.
Paso 2: extendemos una capa de arroz encima, que cubra bien la esterilla y quede liso.
Paso 3: colocamos 1 hoja de alga nori encima del arroz.
Paso 4: colocamos una tira de cada uno de los ingredientes citados (es decir, una de pepino, una de aguacate y otra del pescado de nuestra elección).
Paso 5: comenzamos a enrollar, aunque parezca fácil (que lo es) si que se requiere de cierta técnica para que los rollitos nos queden bien, el truco consiste en hacer la primera vuelta muy apretada, después es cuestión de seguir apretando para que nos queden totalmente compactos.

Los rollitos los dejaremos envueltos en su papel film hasta que vayamos a cortarlos para servir. Nosotros a los de atún les hemos colocado encima una fina loncha de atún, no solo por decorar sino por potenciar su sabor.

Justo antes de servirlos añadiremos unas semillas de sésamo para decorar.

Como se necesita muy poca cantidad de pescado en realidad, si os sobra, como fue nuestro caso, podéis aprovechar para preparar un rico tartar y terminar de gastarlo.

Para otra vez nos queda añadir una fina capa de mayonesa japonesa por encima del uramaki, esto no suele verse en la mayoría de sitios, no tengo muy claro si por purismo en la preparación del plato o por técnicas de cocina, pero la verdad es que le da un toque espectacular.

Ahora que tenemos listo para comer nuestro sushi, solo necesitaremos unos pequeños cuencos donde añadiremos la salsa de soja, wasabi al gusto y un buen vino, nosotros hemos optado por un gewurztraminer que acompaña muy bien el sabor del sushi.


Buena semana,
C