viernes, 4 de diciembre de 2015

REFLEXIONES INVERNALES

Oh oh oh no hay que llorar
Que la vida es un carnaval y las penas se van cantando

O eso dice la canción...

Es curioso cómo a veces el no conseguir lo que uno quiere es el mejor golpe de suerte que el destino te puede dar. Quien me lo iba a decir.

El invierno suele ponerme reflexiva siempre, será que se acerca mi cumpleaños y me pongo melancólica o quizás es que caigo en la cuenta de que el año se nos acaba en nada y vienen por delante unos meses en los que el sol va a desaparecer una temporada de las calles, que la vida en invierno se ralentiza en general, la gente sale menos, en Zaragoza hace frío y viento y, a mi (que me parece que tengo más tiempo libre) me da por  hacer balance del año que en breves se nos escapa.

Y es que a lo largo de nuestra vida pasamos por mil y una etapas, tenemos momentos buenos y momentos malos, tiempos de soledad, de pareja y de vuelta a la soledad. Nos decepcionamos, nos ilusionamos y nos reinventamos una y otra vez durante toda nuestra vida. Debemos aceptar que no somos perfectos, que nuestra vida tampoco lo es y que no lo será nunca, pero que la viviremos lo mejor posible, ea! Ese es el primer paso para ser feliz.

Este año para mi ha sido bastante bueno en casi todos los aspectos de mi vida, así que no me puedo quejar. El 2015 es un año que empezó muy mal y que sin embargo esta acabando genial, quien lo habría pensado. Si el año pasado para estas fechas me hubieran dicho el giro que mi vida iba a dar me habría echado a reír a carcajada limpia.

Yo que siempre fui tan individualista, tan de pensar que no se necesita una pareja para realizarse como persona y ser felices cual perdices (gracias Mr Wonderful), ahora, se me antoja que quizás sí necesitamos tener a alguien cerca con el que compartir nuestra vida y por ende nuestra felicidad, siempre que sea la persona adecuada, claro está, besamos demasiadas ranas a lo largo de nuestra vida hasta dar una que merezca la pena.

Y es que en mayor o menor medida al final todos buscamos un compañero para la vida, uno que te acompañe y se beba contigo cada momento del viaje, que te caliente los pies por la noche y coma contigo sopas de cebolla si hace falta. Por eso y por mil cosas más, Gracias Peter.

Feliz Navidad,
C

martes, 1 de diciembre de 2015

SUSHI CASERO: URAMAKIS Y NIGIRIS

Si ayer subíamos la receta de nuestro tartar de atún (que orgullosos estamos de él) hoy toca la de nuestros uramakis y nigiris, que también nos tienen muy contentos. 

Los nigiris no requieren de una destreza particular (bola de arroz con filete de pescado crudo encima) por lo que nos centraremos en la preparación de los uramakis.

Llevábamos un tiempo mirando tiendas con productos para preparar sushi y finalmente el viernes pasado decidimos arrasar en la sección asiática del carrefour y abastecernos bien para preparar una buena cantidad de sushi casero, que el invierno va ser largo y estamos con ganas de cocinear!

Antes de nada, qué utensilios necesitamos?

Nosotros teníamos ya todo (apañada que es una), hay que decir que a mayor calidad de utensilios, mayor facilidad para movernos en la cocina y mejores resultados se consiguen. Me refiero concretamente a los cuchillos, un buen cuchillo es fundamental para lograr los cortes precisos en el pescado (no pueden quedarnos rebordes, hilos o verse cortes irregulares) pero también es cierto que son bastante caros así que si somos principiantes y no sabemos cuando será nuestra próxima vez, lo mejor es ir probando y una vez le hayamos pillado el truco, lanzarnos más adelante a comprar un buen cuchillo. En cualquier caso necesitaremos:

1 buen cuchillo japonés (nos vale también uno que esté muy afilado)
1 esterilla de bambú
papel film
1 fuente grande (a poder ser de madera)
1 cuchara de madera

Con nuestras proporciones salen unas tres o 4 barras de sushi (según carguemos), que son más que suficientes para que coman tres personas. Peter es una máquina de engullir sushi y aún así nos ha sobrado.

INGREDIENTES PARA PREPARAR EL ARROZ

250 gramos de arroz para sushi marca Blue Dragon
3 cucharadas de vinagre de arroz para sushi (si no es específico para sushi le tendremos que añadir azúcar)
sal
400 ml de agua

Comenzaremos lavando varias veces el arroz hasta que nos salga el agua clara, lo escurriremos y en una olla lo pondremos a reposar durante 20 minutos cubriéndolo con agua fría. Cuando hayan pasado los 20 minutos, lo escurriremos y lo pondremos en una olla al fuego, añadiremos los 400 ml de agua y un par de cucharaditas de sal, dejaremos que llegue a ebullición y entonces bajaremos a fuego medio, taparemos con una tapadera y dejaremos hacer unos diez minutos más o hasta que el arroz haya absorbido toda el agua.

Procederemos a extenderlo en una fuente  y con ayuda de la cuchara de madera haremos pequeños surcos para que se aireé, procederemos a añadir las tres cucharadas de vinagre y mezclaremos todo bien. Dejaremos que se enfríe para poder empezar a trabajar con él.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO DE URAMAKIS

 alga nori
medio pepino
medio aguacate
salmón
atún
palito de cangrejo
bacalao
sésamo blanco/negro

Todo relleno lleva la misma base hecha de pepino y aguacate, lo único que cambia es el pescado que le pongamos que ya es a elección nuestra, para nosotros quizás los más sabrosos son siempre los de salmón y atún.

A la hora de comprar nosotros preferimos siempre el pescado fresco aunque luego lo congelemos para quedarnos tranquilos. Sacándolo con tiempo suficiente del congelador no hay ningún problema para poder trabajarlo con el cuchillo.


Con el cuchillo bien afilado cortaremos finas tiras, de un centímetro de grosor como máximo, de pepino, aguacate y el pescado de nuestra elección. Ojo, que deberemos tener en cuenta que nuestro relleno debe llevar una tira de cada uno de los ingredientes, es decir, una tira de pepino, una de aguacate y una del pescado que queramos.

Una vez tengamos todos nuestros los ingredientes preparados será el momento de montar los rollos de uramakis, este tipo de sushi tiene la peculiaridad de que lleva el alga nori por dentro en vez de por fuera como ocurre en el maki y aunque no lo parezca a simple vista es bastante fácil de preparar.

Comenzaremos extendiendo nuestra esterilla, colocaremos un trozo de papel film encima, echaremos unas gotas de agua para que el arroz no se nos pegue (deberemos tener cerca un bol con agua para ir mojándonos las manos regularmente) de ese modo podremos trabajar con más comodidad.

Paso 1: esterilla extendida, encima papel film ligeramente húmedo.
Paso 2: extendemos una capa de arroz encima, que cubra bien la esterilla y quede liso.
Paso 3: colocamos 1 hoja de alga nori encima del arroz.
Paso 4: colocamos una tira de cada uno de los ingredientes citados (es decir, una de pepino, una de aguacate y otra del pescado de nuestra elección).
Paso 5: comenzamos a enrollar, aunque parezca fácil (que lo es) si que se requiere de cierta técnica para que los rollitos nos queden bien, el truco consiste en hacer la primera vuelta muy apretada, después es cuestión de seguir apretando para que nos queden totalmente compactos.

Los rollitos los dejaremos envueltos en su papel film hasta que vayamos a cortarlos para servir. Nosotros a los de atún les hemos colocado encima una fina loncha de atún, no solo por decorar sino por potenciar su sabor.

Justo antes de servirlos añadiremos unas semillas de sésamo para decorar.

Como se necesita muy poca cantidad de pescado en realidad, si os sobra, como fue nuestro caso, podéis aprovechar para preparar un rico tartar y terminar de gastarlo.

Para otra vez nos queda añadir una fina capa de mayonesa japonesa por encima del uramaki, esto no suele verse en la mayoría de sitios, no tengo muy claro si por purismo en la preparación del plato o por técnicas de cocina, pero la verdad es que le da un toque espectacular.

Ahora que tenemos listo para comer nuestro sushi, solo necesitaremos unos pequeños cuencos donde añadiremos la salsa de soja, wasabi al gusto y un buen vino, nosotros hemos optado por un gewurztraminer que acompaña muy bien el sabor del sushi.


Buena semana,
C

lunes, 30 de noviembre de 2015

TARTAR DE ATÚN Y AGUACATE CON HIERBAS AROMÁTICAS

Lo bueno de comenzar una vida con alguien es que poco a poco vas adquiriendo costumbres que acaban convirtiéndose en tradiciones de dos, en nuestro caso y como nos encanta comer casi todas están siendo gastronómicas. Si hace unos meses inaugurábamos los sábados de tortitas, ahora le toca el turno a nuestros findes de sushi y tartar! El resultado ha sido para chuparse los dedos.

INGREDIENTES

400 gramos de atún
2 aguacates maduros
2 cucharadas de salsa de soja
sal
1 cucharada de aceite
1 limón
2 cucharadas soperas de sésamo
albahaca fresca
romero
ELABORACIÓN

Comenzaremos troceando en pequeños trozos nuestro atún, lo ideal es que sean dados de un centímetro aproximadamente. Una vez lo tengamos completamente troceado lo pasaremos a un bol y lo salaremos un poco (sin pasarnos que la salsa de soja ya es salada de por sí), cuando veamos que ya ha absorbido la sal procederemos a añadir las dos cucharadas de salsa de soja y el zumo del medio limón. Mezclaremos todo bien y dejaremos macerar un par de horas.

Dejaremos macerar el atún, y nos pondremos con la base de nuestro tartar, que en este caso la vamos a hacer de aguacate ya que va muy bien su sabor con tanto con el atún como con el salmón. Procederemos igualmente a trocear el aguacate en pequeños dados de aproximadamente un centímetro. Una vez los tengamos los apartaremos a otro bol y añadiremos el zumo del otro medio limón, esto conseguirá dos cosas, una que no se nos oxide el aguacate y se le ponga ese color negruzco tan feo y dos nos cogerá un sutil sabor con el limón. Dejaremos macerar el mismo tiempo que el atún.

Mientras nuestras mezclas van cogiendo sabor, nos pondremos a tostar el sésamo en la sartén, a mi me gusta añadir un par de gotas de aceite y tostarlo a fuego medio/bajo. Estará en su punto en cuanto empiece a coger color, eso sí, deberemos estar muy pendientes y con ayuda de una cuchara de madera ir moviéndolo por toda la sartén.

Cuando ya tengamos nuestros ingredientes macerados, los pondremos a escurrir unos minutos y procederemos a montar nuestro tartar. Nosotros hemos utilizado unos moldes para risotto, hay quien lo prefiere simplemente mezclado en un plato, en gustos está la variedad.

Comenzaremos haciendo la base del risotto con el aguacate, presionaremos con ayuda de una cuchara para que nos quede bien compacto y sea una base fuerte que soporte la capa del atún.

Para preparar la ultima capa mezclaremos el sésamo con nuestro atún y lo añadiremos encima del aguacate, con cuidado y presionando para que se compacte todo bien. Dejaremos unos minutos para que nos quede una torre perfecta.



Finalmente añadiremos las hierbas aromáticas, nosotros le hemos puesto una capa de albahaca picada (de nuestro huerto) y un par de hojas de romero finamente picadas también, la mezcla de sabores de las hierbas junto con el sésamo tostado es simplemente espectacular.

Buena semana, C

miércoles, 25 de noviembre de 2015

CREMA DE VERDURAS

Y seguimos con mal tiempo! El viento y el frío se han atrincherado en Zaragoza y no nos dan tregua y por si fuera poco hoy además tenemos lluvía también, grrrrrr. 

Como podéis ver en casa andamos bastante mono-temáticos con el tema de las comidas  pero es que entre el frío que hace, que Peter anda pocho con sus muelas y que tenemos la firme intención de llevar un estilo de comidas saludables que incorporen mucha verdura, pescado y algo de fruta estamos que no salimos de los purés y las cremas.

En esta ocasión hemos aprovechado que teníamos por la nevera un montón de judía verde y la hemos utilizado para hacer la base de esta crema de verduras. He de decir que las judías verdes no son una de mis verduras favoritas  y precisamente por eso tenía poca fe en el sabor que tendría el resultado final y sin embargo  me ha sorprendido un montón, bien mezcladas quedan buenísimas en crema.

INGREDIENTES

1 kilo de judías verdes (peladas)
2 cebollas medianas
1 puerro
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
1 patata
medio bote de nata para cocinar
hierbas provenzales
pimientas de colores
orégano
sal y aceite
picatostes de pan
ELABORACIÓN

Comenzamos poniendo a cocer las judías verdes con la patata y mientras tanto en otra olla comenzamos a sofreír la cebolla, el puerro y los pimientos todo troceado en dados pequeños, cuando los tengamos blanditos apartamos del fuego y reservamos.

Una vez tenemos la judía verde y la patata cocida, la ponemos a escurrir y guardamos el caldo a parte por si la crema nos queda muy espesa y queremos añadir un poco de caldo y hacerla más ligera.

Añadimos a nuestro sofrito la patata y la judía bien escurrida, volvemos a poner al fuego (medio) durante unos minutos para que se mezcle todo bien y coja algo de sabor, una vez tengamos todo bien mezclado añadiremos el medio bote de nata y pasaremos por la batidora.

Como tenemos el caldo de la cocción apartado ahora es el momento de añadirlo progresivamente según queramos aligerar un poco la crema o hacer más cantidad.


Una vez tenemos una crema fina y sin tropezones, procederemos a añadir el orégano, las hierbas provenzales y a salpimentar al gusto. Lo presentaremos con unos picatostes y unas gotas de aceite.

Buena semana,
C

martes, 17 de noviembre de 2015

INAUGURACIÓN GR 262 RÍO MARTÍN

Este fin de semana ha sido uno de esos en los que te levantas el viernes para ir a trabajar y tienes la sensación de no haber parado ni para dormir hasta que el lunes te vuelve a sonar el despertador. Llevamos dos días agotados!

Y es que al final hemos aprovechado para hacer mil cosas, ver a los amigos, a la familia y también hacer la caminata del GR 262 del Río Martín que ha contado con la participación activa de unas 360 personas de toda la comunidad Aragonesa. 

El punto de partida de la ruta comenzaba en Martín del Río desde donde se recogía en varios autobuses a los senderistas desplazados hasta allí y se les trasladaba a la zona de las Parras donde se había preparado un pequeño refrigerio consistente en zumo y magdalenas caseras para empezar con fuerzas la marcha.

De las zona de las Parras llegamos caminando hasta lo que allí se conoce como el "chorredero" donde se procedió a inaugurar el kilómetro cero de esta ruta, aprovechamos para sacar unas fotos y seguimos con la caminata disfrutando de unos paisajes preciosos. Por el camino pudimos ver también la llamada cueva de las brujas, el pozo de las palomas, los hocinos y también el recién inaugurado embalse (que debido a motivos operativos nos hizo desviarnos 1,5 km de nuestra ruta). En total fueron unos 17 kilómetros de ruta larga que nos encantó a todos.

Tras esto acudimos a Montalbán donde se había organizado una comida popular para todos los participantes y pudimos degustar un rancho, que hasta yo que no soy nada amante de este plato me chupé los dedos, sería la buena mano del cocinero o los casi 18 kilómetros que hicimos al final que me dieron un hambre canina pero el caso es que no dejé ni las migas!

A pesar de que yo estaba convencida de que iba a pasar un frío de morirme, la mañana nos acompañó estupendamente, salió el sol y pudimos disfrutar del buen clima y los colores del otoño durante todo el recorrido. Es una ruta totalmente recomendable, no solo por los parajes sino porque no tiene dificultad alguna, salvo alguna pequeña subida el terreno es casi todo llano y bajada.

La zona además cuenta con varios sitios de interés donde disfrutar de un bonito paisaje, cuevas, mientras descansas y comes algo para reponer fuerzas antes de continuar con la marcha.

Hay que decir que actualmente existen cuatro GR en la comunidad turolense, el recientemente inaugurado GR 262 que recorre casi 100 km siguiendo el recorrido del río Martín y llega hasta Albalate del Arzobispo, el GR 8 (Matarraña y Maestrazgo), GR 10 (cruza de Valencia a Lisboa), GR 24 (cruza zaragoza, teruel y la comarca del jiloca) y si el resto son la mitad de bonitos que este yo prometo repetir, eso sí, que se me pasen un poco las agujetas primero que vaya semana me espera!

Buena semana,
C

miércoles, 4 de noviembre de 2015

I LOVE CHRISTMAS

Que sí, que ya lo sé, que es una celebración basada en el consumismo... que esas bobadas navideñas son cosa de los anglosajones, todo lo que queráis, pero que a mí no me importa reconocerlo. Soy una hortera navideña y lo sé.

Cada año en cuanto pasa Halloween yo empiezo a soñar con arbolillos de navidad, luces de colores, celofán, patchwork y mucha purpurina, cuanta más mejor, por más que me resista no lo puedo evitar, soy carne de cañón de los anuncios navideños del Corte Inglés y es que yo no se que tiene la navidad que a mi me pone la mar de contenta.

Como se que no soy la única, os dejo unas cuantas sugerencias que todo hortera navideño que se precie debe tener en su lista de posibles compras a lucir estas navidades:

La típica camiseta/jersey de renos:

Que las camisetas de renos triunfan en navidad como la coca cola es un hecho, si los hipsters pusieron de moda las piñas y los frikies las camisetas de super héroes... por qué no podemos nosotros llevar camisetas de renos eh? eh? porqué no? eh?. La pena es que, por algún motivo que no logro alcanzar a entender, las camisetas de chico son mil veces más chulas y molonas que las de chica. Aquí dejo unas cuantas vía Etsy.
  
   

La taza navideña o su versión pro, el calienta tazas:

De la taza navideña poco hay que decir, las hay más bonitas o mas horteras, va en gustos, pero... que me decís del calienta tazas? 

  


Sí, sí, ya lo sé, estúpido invento donde los haya, mantener el calor...no se yo si lo mantendrá mucho, pero cuqui es un rato eh? y amoroso. Yo de estas navidades no pasa, me pienso agenciar uno así tenga a mi madre tricotando todo el mes. Si no teneis una madre habilidosa los podeis encontrar vía Pinterest.


                            

El juego de sábanas

Está claro que hay sábanas y sábanas pero...quien no mira con ojos golosos una funda de Rudolph escupiendo bolas de navidad? yo, si no fuera por el precio ya la tendría. Vía Etsy.

 

Para los más animados existe el mismo estampado en versión cortina de baño.



Buena semana,
C

domingo, 1 de noviembre de 2015

CREMA DE CALABAZA

Como podréis ver seguimos con nuestra costumbre de darnos a las cremas de verduras este invierno, con motivo de Halloween he decidido preparar una estupenda crema de calabaza. 

Hasta la fecha nunca la había preparado ya que era una crema que no me llamaba la atención, por algún motivo siempre se me había antojado que esta crema tendría un sabor dulzón que no me iba a gustar, y todo lo contrario, después de haberla probado, solo puedo decir que se ha convertido en una de mis cremas favoritas, me encanta el sabor que tiene!.

INGREDIENTES
450 gramos de calabaza
1 zanahoria
1 puerro
1 patata mediana
1 cebolla mediana
un vaso de agua
medio brick de nata
2 quesitos
nuez moscada
pimienta de colores
aceite y sal
ELABORACIÓN

Comenzaremos poniendo a fuego medio una olla con una chorrada generosa de aceite, mientras iremos pelando y troceando las verduras. La calabaza será la que más trabajo os de, el truco consiste en trocearla en tiras o tacos, e ir paulatinamente cortando y pelando en trozos más pequeños. Una vez tenemos todo troceado en dados añadiremos a la olla, la patata, el puerro, la zanahoria, la cebolla y la calabaza (de la calabaza reservaremos unos cuantos tacos para rellenar la crema). 

Sofreiremos a fuego medio/bajo las verduras hasta que veamos que cogen color y se van pochando. Una vez veamos que están blanditas y tienen color es el momento de añadir el agua, yo en principio he puesto un vaso pero lo ideal es que la cantidad de agua que echemos cubra toda la mezcla de verduras. Dejaremos cocer a fuego medio hasta que veamos que la calabaza está completamente cocida.

Es el momento de pasar la mezcla de verduras por la batidora para que nos quede una mezcla fina, mientras trituramos iremos añadiendo progresivamente la nata. Veremos que nos ha quedado una mezcla fina pero bastante espesa.

Volveremos a poner la crema a fuego bajo, y dejaremos que cueza un poco más (unos 20 o 30 min aprox), pero a fuego muy lento y sin dejar de remover, aprovecharemos para salpimentar al gusto, echar los dos quesitos y añadir unos pelines de nuez moscada. Cuando veamos que se nos forma una especie de telilla en la crema de calabaza será el momento de retirarla definitivamente del fuego.

Mientras se nos termina de hacer la crema, pondremos una chorrada de aceite en una sartén pequeña y sofreiremos los trozos de calabaza que habíamos reservado, añadiremos unas muescas de pimienta y de nuez moscada y una vez veamos que se han ablandado un poco los retiraremos y colocaremos ya en los boles donde vayamos a servir la crema.


Para servirla nosotros hemos vuelto a acompañarla de jamón y orégano fresco.

Buena semana,
C

jueves, 29 de octubre de 2015

QUICHE DE CHORIZO, ESPINACAS Y QUESO ROQUEFORT

Quiche, del francés, es un término que se utiliza para denominar a un tipo de tarta salada de la cocina francesa, la "quiche lorraine".

Su receta original proviene de la región francesa de lorena y consiste en rellenar con ingredientes varios una tartaleta de masa brisa, sellando la mezcla con una capa de huevos, queso y leche principalmente. Con el tiempo, la receta original ha ido evolucionando y hoy en día se admite casi cualquier relleno por lo que la diversidad de recetas es abundante en internet.

A mi personalmente es de las pocas recetas que nunca me habían llamado la atención y eso que es super fácil de hacer y muy agradecida de comer. Hasta ahora las había probado solo de verduras y sin estar malas, no conseguía sacarles el gusto. 

Alguna vez se os ha ocurrido mezclar varios ingredientes que aparentemente no pegan nada entre sí en una receta? Pues así surgió la idea. Teníamos en la nevera espinacas, chorizo y masa brisa, decidimos arriesgarnos un poco y el resultado fue de diez, sin duda repetiremos, el chorizo le aporta un sabor extra que resulta muy agradable.
INGREDIENTES

un redondo de masa brisa o masa quebrada fresca
200 gramos de espinacas cocidas
120 gramos de chorizo (yo lo he utilizado picante)
170 mililitros de leche
3 huevos
75 gramos de queso para fundir
100 gramos de queso roquefort
50 gramos de queso parmesano rallado
media cucharadita de nuez moscada
ELABORACIÓN

Ponemos a pre calentar el horno a 200/250 y mientras procedemos a colocar la masa brisa en el molde que utilizaremos para el horno (yo he utilizado uno de silicona que para mi gusto va bastante mejor a la hora de desmoldar  y además evita tener que engrasar el molde con mantequilla). 

Estiraremos bien la masa por todo el molde y pincharemos con ayuda del tenedor la masa para que al meterla al horno no nos explote. Con tenerla unos 10 minutos para que coja algo de color y dureza será más que suficiente, la sacaremos y dejaremos enfriar mientras preparamos la mezcla.

En un bol pondremos las espinacas escurridas, la leche, el huevo y el chorizo picado en trocitos pequeños (que habremos frito previamente) dejaremos que empape todo bien y con ayuda de un tenedor iremos echando la mezcla en el molde (si nos ha quedado algo de caldo lo verteremos por encima también).

Una vez hayamos echado toda la mezcla en el molde, con ayuda de una espátula iremos presionado para que la superficie quede uniforme y lisa. Ya solo nos resta echar la mezcla de quesos en este orden, primero el queso para gratinar, después el queso roquefort (en trocitos) y por último el queso parmesano.

Volveremos a meter el molde en el horno y dejaremos hacer unos 30 minutos a unos 170/180 grados, es importante ir vigilando la quiché de vez en cuando, en cuanto veamos que esta cuajada será el momento de sacarla.

Buen fin de semana,
C

lunes, 26 de octubre de 2015

PANCAKES- AKA TORTITAS AMERICANAS

Llevaba ya tiempo con ganas de subir esta recetilla y es que desde hace unas semanas hemos instaurado una nueva tradición en casa, los sábados por la mañana son "sábados de tortitas". El motivo no es otro que el de darnos un caprichin, comemos muy sano entre semana y el fin de semana es el momento perfecto para descansar, comer un poquito más gordo de lo normal y disfrutar, ea, que para eso nos lo ganamos el resto de la semana.

La receta viene directamente de EEUU, hace muchos años estuve estudiando un verano allí y entre otras maravillas me traje la receta que hacían en mi casa y que para mi es la mejor que he probado hasta ahora. Por internet circulan mil y una variantes pero para mi gusto la más correcta y completa esta, no se si por las proporciones, por el tiempo de reposo o porque como me encantan les he pillado el punto, pero el caso es que he probado otras recetas y no me quedan tan buenas.

INGREDIENTES
200 ml de leche
200 ml de harina
3 huevos
1 sobre de levadura
1 cucharadita de azúcar
media cucharadita de sal
ELABORACIÓN

Con estas cantidades salen unas 5 o 6 tortitas bien grandes. Comenzamos batiendo en un bol los tres huevos con unas varillas para repostería, añadimos la leche, la cucharadita de azúcar, la media de sal y el sobre de levadura, batimos un poco más para que se integren todos los ingredientes.

Una vez veamos que tenemos una mezcla perfecta de los ingredientes anteriores, será el momento de añadir la harina, tamizándola, de manera que podamos incorporarla a nuestra mezcla progresivamente y sin grumos, seguiremos batiendo mientras la incorporamos de manera que la mezcla vaya espesando pero se mantenga fina y sin grumos.

Una vez tengamos nuestra mezcla preparada, taparemos el bol con papel film y dejaremos reposar entre 45 minutos y una hora en la nevera.
La receta en sí no tiene ninguna complicación pero si deben tenerse en cuenta algunos tips:

  • Untaremos con un poco de aceite usando un papel de cocina la sartén que vayamos a utilizar .
  • La pondremos a calentar a fuego alto, una vez que hayamos hecho la primera tortita bajaremos el fuego a fuego medio.
  • La primera tortita siempre sale mal, es para tirarla, así que no os preocupéis.
  • Echaremos la mezcla con ayuda de un cazo, de forma que se cubra todo el fondo de la sartén.
  • Deberemos esperar a que empiecen a formar burbujas en la superficie, con cuidado y con ayuda de un tenedor levantaremos ligeramente la tortita y comprobaremos que esta dorada, si es así es el momento de darle la vuelta.
  • Una vez la tengamos del otro lado, la dejaremos el tiempo justo para que selle la masa, la sacaremos rápidamente con ayuda de una espátula y seguiremos con el resto de la mezcla.
  • No es necesario untar con aceite la sartén más veces, con la primera vez es más que suficiente para hacer toda la mezcla que hemos preparado.

Buena semana,
C

domingo, 25 de octubre de 2015

SOPA DE TOMATE

Desde que he vuelto a los fogones ando más contenta que contenta, me paso los días pensando en platos nuevos con los que  engordar a mi familia y a Peter.

El retomar la aventura de un blog de cocina yo creo que me ha venido muy pero que muy bien, estoy recuperando la alegría por la cocina que tenía ya olvidada y la destreza a la hora de desenvolverme en los fogones y es que parece que no ha pasado tanto tiempo pero hacía ya casi tres años que había abandonado la blogosfera y la cocina, y empezaba a echarla de menos.

La receta que os propongo hoy esta copieteada vilmente del blog de "CENA CON DUENDE", lo he descubierto recientemente a través de instagram y a mi que me encantan las verduras me tiene  loca. 

A la receta original le he hecho algunas pequeñas variaciones para adaptarla a mi gusto y sin duda es una receta que nos acompañará este invierno en casa. Chúpate esa Andy Warhol que esto si que es una sopa de tomate de las buenas!! 
INGREDIENTES

1 kilo de tomates (pelados)
2 cebollas medianas
1 cabeza de ajos
2 pimientos verdes
2 cucharadas medianas de harina
medio bote de nata para cocinar
2 hojas de laurel
hierbas provenzales
pimientas de colores
orégano
sal, azúcar y aceite
picatostes de pan
ELABORACIÓN

Comenzamos echando una chorrada generosa de aceite en una olla mediana, la pondremos a fuego medio y cuando el aceite esté caliente añadiremos la cebolla y el pimiento troceados, y los ajos pelados enteros (ya que después los retiraremos y así nos será más fácil encontrarlos).

En cuanto veamos que la cebolla empieza a coger color y se va pochando será el momento de añadir el tomate troceado, las hierbas provenzales, el laurel y el orégano, iremos removiendo la mezcla paulatinamente hasta que veamos que prácticamente se ha disuelto el tomate, añadiremos un par de cucharadas medianas de harina y seguiremos removiendo unos cinco minutos más hasta que veamos que tenemos una mezcla homogénea.

Retiramos los ajos y  pasamos la mezcla por la batidora para que quede todo perfectamente triturado, después colamos el caldo con un chino para que nos quede una crema fina y añadimos el medio bote de nata para cocinar, este ultimo paso será al gusto según se quiera aportar más o menos cremosidad a la sopa o unas calorías extras. Finalmente volveremos a poner al fuego la sopa y dejaremos cocer unos 20 minutos a fuego medio/bajo sin dejar de remover.

Hay quien prefiere ir salpimentando a medida que se hace la comida, yo por contra prefiero hacerlo casi al final para que los sabores de los ingredientes no me engañen el paladar. Salpimentaremos la sopa al gusto y si es necesario añadiremos una cucharadita de azúcar para compensar la acidez del tomate. Añadiremos unos pelines más de orégano y hierbas provenzales (al gusto) y ya tenemos nuestra sopa lista.
Nosotros, por cambiar un poco de tanto jamón hemos decorado nuestra sopa con una buena chorrada de aceite de oliva, unos picatostes y unas hojas de orégano fresco de nuestro mini huerto urbano, el resultado ha sido de diez! Sin duda repetiremos.

Buena semana,
C

martes, 20 de octubre de 2015

COSAS QUE ME ALEGRAN

Cuando estudiaba la carrera había siempre un par de fechas que eran momento clave en mi vida, el paso de los Pilares (si no habías empezado a pasar a limpio los apuntes ya te podías despedir) y las vacaciones de semana santa (punto de no retorno de los exámenes de junio). 

A día de hoy mantengo alguna pero por otros motivos (es lo que tiene hacerse mayor), ahora, por ejemplo, en cuanto pasan los Pilares yo empiezo a pensar como una posesa en gorros de Papa Noel, árboles de navidad, lana, pompones y luces de colores, sí, con los años he descubierto que tengo un punto hortera que me encanta.

Avisado está Peter de que estas navidades tendrá que ir despegándome de los escaparates cual niña pequeña con la naricilla pegada al cristal. Y no, no lo puedo evitar, las luces de navidad me atraen como la polilla a la luz.

Pero no solo las navidades me ponen contenta, recientemente he descubierto:

  • (Concretamente ayer) que dedicarse una tarde de belleza (mascarillas, pedicuras y cuidados varios) en pareja tiene su encanto, que cosas que no creías posibles hace un tiempo ocurren sin que lo esperes y que eso pasa porque las compartes con la persona adecuada.
  • Que me encanta sacar fotos, puedo almacenar millones de fotos en mi móvil. Por algún motivo que no alcanzo a comprender tengo una insana manía de intentar capturar todos los momentos de mi vida en fotos, de mantener esos recuerdos y de compartirlos. Después me gusta verlas una y otra vez y recordar el momento exacto en el que fueron tomadas.
  • Que no concibo un plan mejor ahora mismo que quedarme una tarde de domingo leyendo en el sofá, arropada con una manta, mientras miro a Peter ver la televisión y hago como que no veo que me mira por el rabillo del ojo de cuando en cuando.
  • Que soy super fan de Big Bang Theory (y yo sin descubrirla hasta hace poco) y del Doctor Who (David Tennant siempre seras el mejor doctor digan lo que digan) y que no hay edad para seguir viendo los Simpson, da igual los años que pasen, me sigo riendo como el primer día.
  • Que nunca tengo suficientes sombreros, por increíble que parezca siempre creo que tengo pocos. Fedoras, boinas, gorros, turbantes, bandas, pueblan mi armario y aún así siempre quiero más. No me canso!
  • Que las sobremesas el día que como con mis padres son las más mejores del mundo mundial, me encanta quedarme de charrada un ratico con ellos aunque sea para oír las mismas historias de siempre.
  • Y que tengo unas ganas locas de que llegue la temporada de lluvias para que Peter me enseñe a coger setas (quien lo iba a decir).

Y a vosotr@s, qué os alegra?

Buena semana,
C

domingo, 18 de octubre de 2015

CREMA DE ESPARRAGOS BLANCOS CON CRUJIENTE DE JAMÓN Y ORÉGANO FRESCO

Y seguimos con el frío!!! A punto he estado de que Peter me confundiese con una homeless estos días!! El frío y la lluvia se han instalado en Zaragoza y vienen para quedarse, señores y señoras, abríguense que en nada vemos osos polares paseando por la plaza del Pilar.

Entre que Peter andaba pocho y que yo estaba congelada perdida, al final hemos preferido quedarnos en casa gran parte del fin de semana acurrucados con una manta, unos pozales de te y un maratón de buenas películas, para otro año queda otra vez pendiente la asistencia a la Feria de Otoño de Biescas, visita obligada para los amantes del queso y las setas (o eso dicen, servidora se va tener que fiar de esas palabras otro año más, snif,snif).

Y con esas hemos seguido también con nuestro maratón de cremas. En casa nos encanta la verdura así que estamos disfrutando de lo lindo con estas cremitas para cenar. Son super sanotas, totalmente naturales y muy ligeras, geniales para mantener la línea.

La de hoy la hemos preparado de espárragos blancos y , a pesar de que no es una de las cremas que a mi más me guste, tengo que reconocer que es tan suave y tan apetitosa que cuando te quieres dar cuenta te has comido todo el plato.
INGREDIENTES
1 patata
1 puerro
20 espárragos cocidos gordos
el caldo de los espárragos 
1 cazo de caldo de verduras
4 filetes de jamón
aceite de oliva
medio bote pequeño de nata para cocinar
pimienta de colores
orégano fresco
ELABORACIÓN

Comenzamos poniendo al fuego una olla con dos o tres cucharadas de aceite de oliva y mientras se calienta, troceamos las patatas, el puerro y los espárragos. Una vez los tenemos troceados los echamos a la olla y los sofreímos durante varios minutos hasta que veamos que empiezan a pocharse. Una vez tengamos los ingredientes pochados añadiremos el caldo de verduras caliente y el caldo que nos haya sobrado de los espárragos y dejaremos cocer a fuego medio hasta que veamos que la patata y el puerro están bien cocidos, por lo que iremos probando y removiendo de poco en poco para asegurarnos de que están en su punto.

Cuando la mezcla esté cocida la retiraremos del fuego, la pasaremos por la batidora y la pondremos nuevamente al fuego (medio), progresivamente añadiremos el medio bote de nata y dejaremos que espese un poco (que haga burbujitas un par de veces por lo menos).


Sólo nos queda salpimentar al gusto la crema, decorar con el jamón crujiente (tal y como hemos explicado en otras ocasiones), con una buena chorrada de aceite, el orégano fresco y a comer!!!

Buena semana,
C